Este jueves, 10 de septiembre, llega la 10ª temporada de ‘Pesadilla en la cocina’. El mítico y exitoso programa de laSexta reabre sus puertas haciendo historia, ya que estrena una temporada muy especial, la décima, que estará de nuevo capitaneada por el chef que ha convertido este formato internacional en todo un referente de la televisión en nuestro país, Alberto Chicote. Producido por Atresmedia en colaboración Warner Bros. ITVP España, también puede verse en atresplayer.
La XVIII edición del FesTVal (Festival de Televisión de Vitoria-Gasteiz), el lugar dónde se presentó por primera vez hace más de una década, ha vuelto a ser el escenario de la puesta de largo de esta temporada tan redonda, donde ha avanzado sus novedades junto a los protagonistas que la han hecho posible.
‘Pesadilla en la cocina’ mantiene en esta décima temporada su filosofía intacta: reflotar restaurantes en crisis de la mano de un Alberto Chicote, eso sí, más cañero que nunca. Porque diez temporadas después, hay retos a los que todavía no se había enfrentado, donde el caos, el desorden, la suciedad y la tensión alcanzan niveles nunca vistos.
Situaciones inéditas que hasta para el mismísimo Chicote supondrán una primera vez: visitará el primer restaurante vegano de la historia del programa, vivirá el insólito caso de un restaurante con un supuesto fantasma entre sus paredes, descubrirá la campana de cocina más sucia de todas las temporadas y tendrá que hacer frente a una discusión que le llevará a abandonar un restaurante en plena intervención.
‘Pesadilla en la cocina’, diez temporadas de un formato icónico en el entretenimiento de laSexta
‘Pesadilla en la cocina’ es, sin duda, uno de los grandes puntales del entretenimiento en la historia de laSexta, la cadena de Atresmedia que, por su parte, está celebrando veinte años desde el comienzo de sus emisiones. Fue en 2012 cuando Alberto Chicote se enfundaba por primera vez una de sus ya míticas chaquetillas, imprimiendo su propio sello y dando aún más personalidad al formato. Desde entonces, el chef y el equipo del programa han visitado más de un centenar de restaurantes, a los que han ayudado e intentado salvar de las situaciones más extremas con consejos gastronómicos, empresariales y también personales.
Durante todas estas temporadas, Alberto Chicote ha tirado de perseverancia, paciencia y tenacidad para hacer frente a los desafíos y obstáculos que se han presentado en cada uno de los restaurantes. El chef no solo ha puesto su dilatada experiencia al servicio de los protagonistas, también ha desplegado sus grandes habilidades comunicativas ante situaciones muy complicadas, mostrando su cercanía e implicación en cada uno de los casos.
‘Pesadilla en la cocina’, Alberto Chicote y laSexta forman un triplete de éxito consolidado y extensamente reconocido para el gran público, tal y como demuestran sus datos: el formato acumula cerca de 37 millones de espectadores únicos en toda su historia, lo que supone que más del 83% de la población lo ha visto en algún momento. Su debut en octubre de 2012 fue el segundo estreno histórico de entretenimiento más visto de la cadena (2.802.000 y 13,7%) tras el de ‘El jefe infiltrado’ en abril de 2014 (2.970.000 y 14,6%).
En sus temporadas emitidas hasta la fecha, ‘Pesadilla en la cocina’ logra una media histórica del 10,1% de cuota y más de 1,4 millones de espectadores, hasta un 11,5% en Target Comercial, siendo uno de los programas de entretenimiento más vistos y emblemáticos de la cadena.
‘Pesadilla en la cocina’ es una producción de Atresmedia en colaboración Warner Bros. ITVP España. El formato es la versión española del internacional ‘Kitchen Nightmares’, que lanzó a la fama mundial al cocinero británico Gordon Ramsey en 2004. En laSexta, ha sido Alberto Chicote quien ha cocinado y popularizado el programa que cuenta con 30 adaptaciones en todo el mundo.
Un viaje de norte a sur por España y también fuera de nuestras fronteras
Desde el sur de Andalucía hasta el centro peninsular, pasando por ciudades históricas, municipios del extrarradio, pueblos de interior o enclaves residenciales, ‘Pesadilla en la cocina’ recorrerá de nuevo la geografía española para acudir al rescate de establecimientos que atraviesan su momento más delicado. Una temporada que reunirá algunos de los casos más complejos de la hostelería nacional a los que se ha enfrentado el programa en sus diez ediciones y que volverá a demostrar que, detrás de cada restaurante, hay mucho más que un problema de cocina.
A lo largo de su historia, Alberto Chicote y el equipo del programa han recorrido alrededor de más de 90.000 kilómetros, una distancia equivalente a más de dos vueltas completas a la Tierra, acudiendo a la llamada de establecimientos en crisis. ‘Pesadilla en la cocina’ ha visitado, de norte a sur, buena parte de la geografía española, desde el corazón de grandes urbes hasta pequeños pueblos costeros, pasando por localidades de interior, municipios rurales y enclaves con historia.
Valencia, A Coruña, Sevilla, Málaga, Madrid, Islas Baleares, Barcelona, Ronda, Canarias, Boecillo, Camarzana de Tera, Algeciras o Roquetas de Mar son solo algunos de los destinos que han formado parte de su recorrido. El programa también ha traspasado fronteras y, en varias ocasiones, ha viajado fuera de España para visitar destinos internacionales como Miami (EEUU), Utrecht (Países Bajos), Andorra y Hamburgo (Alemania).
En cada una de sus paradas, ‘Pesadilla en la cocina’ ha conocido a las personas que están detrás de cada establecimiento. Así, más allá de los problemas de organización, la suciedad o los servicios caóticos, la décima temporada volverá a poner el foco en las personas que luchan por sacar su negocio adelante. Historias de relevo generacional marcadas por el miedo a perder el legado familiar, propietarios desbordados por la responsabilidad de dirigir un restaurante, parejas cuya relación se ha deteriorado por la presión del negocio, madres que continúan sosteniendo el peso de la empresa familiar e historias de superación que recuerdan que, en muchas ocasiones, el mayor reto no está en la cocina, sino en quienes la habitan.
Un viaje de platos, cocinas y algún que otro sinsabor
Además de negocios tradicionales, bares, tabernas, cafeterías o hamburgueserías ‘Pesadilla por la cocina’ ha visitado todo tipo de establecimientos mucho menos convencionales. Entre los más insólitos a lo largo de su historia: un gastrobar en un parque de bolas infantil, un food truck, un restaurante flotante en un barco, un hotel-restaurante, un chiringuito de playa, una tetería, un negocio de pollos asados, un local con baile flamenco, un kebab, una tradicional venta de mosto o un restaurante dentro de un club deportivo.
Y, para gustos, los sabores, algo indispensable en cada entrega de ‘Pesadilla en la cocina’. A lo largo de la trayectoria del programa, Alberto Chicote se ha enfrentado a todo tipo de propuestas gastronómicas: desde la cocina tradicional española, con especial presencia de las opciones andaluza, gallega, asturiana, castellana o mediterránea, hasta restaurantes italianos, mexicanos, peruanos, argentinos, colombianos, venezolanos, japoneses, tailandeses, marroquíes o griegos, entre muchos otros.
Una diversidad que también se ha visto reflejada en la visita a locales de cocina fusión, donde la combinación de sabores y tradiciones gastronómicas ha dado lugar a propuestas que van más allá de una única identidad culinaria. Esta temporada se suma el primer restaurante vegano que visitará ‘Pesadilla en la cocina’.
Ante tal cantidad de sugerencias y experiencias para el paladar, solo en la prueba de menú inicial, Alberto Chicote ha probado más de 600 platos a lo largo de las diez temporadas de ‘Pesadilla en la cocina’. En cada restaurante, el chef se enfrenta a una selección de las propuestas de la carta del negocio en cuestión para comprobar de primera mano la calidad de la comida, el sabor, la elaboración y la presentación de los platos antes de la intervención.
Durante esta prueba crucial del programa, el chef se ha enfrentado a platos de lo más descorazonador: croquetas duras como el hormigón, pescados insípidos, carnes de pésima calidad, entrecots finos como el papel, calamares correosos, arroces durísimos o muy pasados o platos que llegan a la mesa flotando en una balsa de aceite.
Entre los grandes protagonistas de este particular ranking gastronómico se encuentran las croquetas, uno de los platos que más veces ha puesto a prueba el paladar de Chicote. Congeladas, aceitosas, frías por dentro, excesivamente duras o presentadas como caseras cuando en realidad eran industriales, las croquetas se han convertido en uno de los platos más recurrentes de las pruebas de menú y en uno de los grandes campos de batalla gastronómicos de Chicote. Las patatas tampoco han salido indemnes: crudas, duras, fritas en aceite deteriorado... Este tubérculo ha dado más que un disgusto al chef y ha protagonizado algunas de sus críticas más contundentes. Y, con ellas, también la tortilla de patatas. Chicote se han enfrentado a verdaderos mazacotes secos e insípidos que han dejado en muy mal lugar a de uno de los platos más representativos de la gastronomía española.
Entre las ‘pesadillas’ que se ha encontrado el chef en las cocinas, no han faltado los casos de falta de higiene, alimentos mal conservados o caducados, riesgos de contaminación cruzada, desorganización de equipos, abuso de productos precocinados o elaboraciones muy alejadas de los estándares profesionales, entre otros. A ello se le han sumado instalaciones deterioradas y muy sucias, equipamientos defectuosos, problemas de ventilación o espacios de trabajo más que insuficientes. Tampoco han faltado los bichos: cucarachas, insectos e incluso roedores se han convertido en protagonistas involuntarios de algunos de los casos más impactantes del programa.
Tras el paso de Chicote por los establecimientos, a lo largo de la historia del programa, ‘Pesadilla en la cocina’ ha rediseñado más de 100 cartas en su historia, una por programa, mientras que entre 1.800 y 2.000 platos han sido incorporados en las nuevas propuestas de los restaurantes.
En el primer programa de estreno, una taberna sevillana con fantasma incluido
En el estreno de la temporada diez, ‘Pesadilla en la cocina’ se desplaza hasta Sevilla para visitar ‘Bodeguita Los 50’, una taberna andaluza con más de dos décadas de historia y un fuerte arraigo familiar situada en el barrio de Parque Alcosa. Aquí Alberto Chicote se encuentra con un restaurante cuyos empleados aseguran convivir con un fantasma al que incluso le han puesto nombre: Eustaquio. Pero el verdadero horror no está en esta inexplicable presencia, sino en el caos que domina el negocio. El gran misterio es cómo los responsables de esta taberna familiar han acabado llevando el restaurante a una situación tan delicada, marcada por la desorganización, los conflictos internos y la falta de liderazgo.
Al frente del local está Chari. Incapaz de llevar las riendas del restaurante, le cuesta tomar decisiones y dar instrucciones a un equipo acostumbrado a funcionar sin una organización clara. Los problemas se acumulan y el descontrol se ha convertido en una constante dentro de la taberna.
La falta de limpieza en cocina, una planificación deficiente de turnos y unos empleados enfrentados entre sí complican todavía más la situación. Buena parte de los problemas se concentran en los fogones, donde Borja, el cocinero del restaurante, trabaja de forma tan desorganizada, sucia y descuidada que ha terminado convirtiéndose en uno de los grandes problemas del negocio. Cuando el restaurante se llena, las discusiones sustituyen a la coordinación y el servicio termina sumido en el caos.
