‘Salvados’ entrevista este domingo en laSexta al exmagistrado Luis Acayro Sánchez, inhabilitado durante diez años por el Tribunal Supremo tras una trayectoria marcada por su lucha contra la corrupción urbanística en Castro Urdiales (Cantabria). En una entrevista en exclusiva con Gonzo, Acayro rompe su silencio para contar cómo pasó de investigar decenas de casos de corrupción a ser apartado de la carrera judicial.

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El caso del juez Luis Acayro Sánchez es la historia de un desengaño. La vida de un hombre que creía en la Justicia y que ha visto como el Tribunal Supremo ha confirmado hace pocos días su inhabilitación y que ha perdido su condición de juez. El juez Acayro luchó contra la corrupción urbanística en los años del pelotazo y logró decenas de imputaciones. Fueron unas causas que le dieron renombre, pero también le generaron enemigos fuera y dentro de la profesión.

Luis Acayro rompe su silencio en ‘Salvados’. En una entrevista exclusiva con Gonzo, el ya exmagistrado cuenta su versión de la historia, que se puede resumir en una afirmación que repite: “He pasado de tener confianza en la Justicia a tenerle miedo”.

El poder de la justicia y la desprotección de los magistrados

Luis Acayro recuerda cómo llegó a Castro Urdiales (Cantabria) en 2007 como juez de instrucción. Las numerosas causas de corrupción urbanística que instruyó fueron un primer punto de inflexión en su carrera. Por un lado llegó la notoriedad pero por otro empezó, según él, su persecución. Acayro desgrana el hostigamiento mediático, las presiones sutiles y las constantes denuncias que padeció por parte de los investigados mientras instruía las causas.

El segundo punto de inflexión llega en 2020, cuando Acayro decide optar a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC), disputándole la plaza al entonces presidente, José Luis López del Moral. La plaza se la quedó López del Moral y Acayro recurrió la decisión ante el CGPJ.

Poco después de esta disputa por la plaza, se admitió a trámite la querella del Colegio de Abogados de Cantabria que terminaría costándole la inhabilitación a Acayro. El TSJC le condenó por prevaricación a 5 años de inhabilitación. Una inhabilitación que el Supremo aumentó a 10 años al considerar que solicitó información en perjuicio de un abogado sobre los contratos menores que mantenía con un ayuntamiento. Un error burocrático acabó con su carrera.

Gonzo habla también con José Ramón Pérez, sargento retirado de la Guardia Civil que lideró la investigación policial de las causas contra la corrupción urbanística en Castro Urdiales. Pérez relata las presiones de aquellos días y recuerda que Acayro fue de los pocos jueces que le pidió investigar "hasta el fondo, hasta donde llegasen las pruebas".

El programa amplía el foco y pone contexto a la historia con el testimonio de Joaquín Urías, Catedrático de Derecho Constitucional. El jurista habla sobre la politización de la cúpula judicial, el corporativismo del sistema y la impunidad del Tribunal Supremo, un órgano que, al no tener a nadie por encima, advierte que a veces actúa con "soberbia". Urías se pregunta si hay una doble vara de medir en el sistema español: mientras magistrados que incomodan al sistema son condenados y apartados de la carrera, otros cometen graves excesos y se mantienen en sus cargos sin ninguna consecuencia disciplinaria. Y repite una pregunta “¿quién controla al controlador?”