En la localidad madrileña de Campo Real se está realizando un asfaltado pionero en nuestro pías y similar al que se emplea en los circuitos de Formula 1. Consiste en aplicar una capa de 35 centímetros de grosor con un alto contenido en betún.

Además distintos sensores permitirán controlar la deformación del firme, la temperatura del pavimento, así como la humedad bajo la carretera.De esta manera, la vida de la carretera se alargará hasta los 30 años con un mínimo mantenimiento.