En España, los números son alarmantes: 157 personas perdieron la vida en vías interurbanas por no llevar puesto este dispositivo o su sistema de retención infantil (SRI). Por ello, la DGT intensifica la vigilancia en coordinada con la red europea RoadPol.

El riesgo de fallecer en un siniestro se reduce a la mitad con el cinturón, alcanzando su máxima efectividad en los vuelcos, donde disminuye la mortalidad en un 77 %. En ciudad, la protección es igual de crítica: la probabilidad de morir o resultar herido grave es cinco veces menor si se viaja sujeto. La vigilancia de esta semana no se limitará a los controles a pie de carretera; la Guardia Civil y las policías locales emplearán cámaras automatizadas y medios aéreos para detectar infracciones tanto en los asientos delanteros como en los traseros.

El peligro del "proyectil" humano

Un error común es pensar que el cinturón en las plazas traseras es opcional o menos importante. La física es implacable: en caso de impacto frontal, un pasajero trasero que no viaje sujeto puede salir despedido con una fuerza tal que la probabilidad de golpear mortalmente a quienes viajan delante se multiplica por ocho. El cinturón no es solo una protección individual, es una medida de seguridad colectiva que protege a todos los que comparten el habitáculo del vehículo.

En cuanto a los más pequeños, el cinturón convencional no es suficiente. Los menores de hasta 135 centímetros deben utilizar obligatoriamente Sistemas de Retención Infantil (SRI) adaptados a su talla y peso. Estos dispositivos son capaces de evitar nueve de cada diez lesiones graves o mortales. No obstante, los expertos advierten de que su eficacia puede quedar anulada si no están correctamente instalados o si se utilizan sillas que no corresponden al tamaño del niño, algo que ocurre en casi la mitad de los casos a nivel europeo.

Tolerancia cero con el riesgo

La normativa española es clara: no utilizar el cinturón o el SRI, o hacerlo de forma inadecuada, se considera una infracción grave. La sanción asciende a 200 euros y conlleva la retirada de 4 puntos del carné de conducir. Esta medida forma parte de la Estrategia de Seguridad Vial 2030, que busca erradicar comportamientos de riesgo como las distracciones por el móvil o el consumo de alcohol, situando el uso de los sistemas de seguridad como un pilar innegociable.

Los resultados de campañas anteriores reflejan que la vigilancia sigue siendo necesaria. Solo en marzo del año pasado, se detectaron más de 10.000 personas viajando sin protección entre controles interurbanos y urbanos. Recordar que el cinturón es el seguro de vida más barato y eficiente del mercado es el objetivo de esta semana. Al final, no se trata de evitar una multa, sino de garantizar que cada trayecto, por corto que sea, termine con todos los ocupantes llegando a su destino sanos y salvos.