Este lunes ha comenzado una nueva campaña de vigilancia y control de la Dirección General de Tráfico (DGT) centrada en las distracciones al volante y en los factores de riesgo asociados a ellas, dada su relevancia en la seguridad vial, tanto por el aumento del riesgo de siniestro durante la conducción como por el incremento de la gravedad de las lesiones de las personas accidentadas.

Las distracciones constituyen el factor concurrente más habitual en los siniestros viales, con 15.707 casos registrados, lo que supone el 21 % del total. En el caso de los siniestros mortales, también es la distracción el factor más frecuente, presente en 444 casos, el 32 % de los producidos en 2025. Por ello, este tipo de campañas siguen siendo imprescindibles para alertar de los riesgos que implica la conducción distraída o desatenta.

Vigilancia hasta el 11 de octubre, también con cámaras

Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, junto con los de todas las policías autonómicas y locales que quieran sumarse a esta iniciativa, vigilarán hasta el próximo domingo 11 de octubre todo tipo de distracciones, tanto en vías interurbanas como en el ámbito urbano. A la vigilancia a pie de carretera se suman los medios automatizados de los que dispone la DGT, con cámaras instaladas en las carreteras que permiten constatar, entre otras cosas, si el conductor hace uso del móvil mientras conduce. Como en anteriores ediciones, la campaña se enmarca en la Operation Focus on the Road, que desarrolla a nivel europeo la asociación RoadPol (European Roads Policing Network).

La colaboración de ASPAYM, en 17 provincias

En esta campaña participarán también voluntarios de la Federación Nacional de Lesionados Medulares y Otras Discapacidades Físicas (ASPAYM), que colaboran con la DGT en acciones de concienciación a conductores desde 2007. En esta ocasión, acompañarán a los agentes encargados de los controles en las provincias de Almería, Ávila, Burgos, Cuenca, Granada, Islas Baleares, Las Palmas de Gran Canaria, La Rioja, León, Lugo, Málaga, Murcia, Palencia, Toledo, Valencia, Valladolid y Zaragoza.

Su participación tiene un doble objetivo: por un lado, ayudar a transmitir la importancia de reducir las conductas de alto riesgo que comprometen la seguridad de la circulación y ponen en peligro tanto la vida de quien conduce como la del resto de usuarios de las vías; por otro, mostrar con su presencia las consecuencias y secuelas irreversibles de los accidentes de tráfico.

Qué se considera una distracción al volante

La distracción del conductor ocurre cuando la atención se desvía de las actividades necesarias para conducir de forma segura hacia otra actividad que compite por esa atención. Puede ser de tipo visual, auditivo, físico o cognitivo, y estar producida por acciones como interactuar con los pasajeros, usar el teléfono móvil, comer o ajustar los sistemas del vehículo.

El teléfono móvil es una de las fuentes más comunes de distracción. Según datos recogidos por la DGT, la prevalencia autodeclarada de su uso mientras se conduce en 22 países europeos es del 51 % para dispositivos manos libres, del 22 % para conversaciones con el teléfono en la mano y del 23 % para leer mensajes o revisar redes sociales.

La distracción tiene efectos negativos comprobados en el rendimiento al conducir: los conductores distraídos suelen desviarse más de su trayectoria, tener tiempos de reacción más largos y pasar por alto con mayor frecuencia información del entorno del tráfico.

La tecnología, un aliado frente a la conducción distraída

Las nuevas tecnologías incorporadas a los vehículos para combatir la conducción distraída resultan prometedoras. Una revisión reciente de los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS) puso de manifiesto que los mayores beneficios de seguridad corresponden a la alerta de colisión frontal, el frenado automático de emergencia y los sistemas de monitorización del conductor.

El nuevo Reglamento General de Seguridad de la Unión Europea hace obligatorio un sistema avanzado de advertencia de distracción al conductor para todos los vehículos nuevos. Además, contempla que, en términos de infraestructura, las bandas sonoras pueden reducir el número de accidentes causados por distracción o limitar su gravedad, al igual que debe evitarse la colocación de paneles publicitarios potencialmente muy distractores a lo largo de las carreteras.

El móvil, protagonista de las denuncias en la última campaña

El uso indebido del teléfono móvil mientras se conduce sigue siendo la distracción sancionable más frecuente, tal y como demuestran los resultados de la última campaña de vigilancia y control, realizada del 6 al 12 de octubre de 2025, en la que participaron 397 municipios de 42 provincias. En aquella ocasión, el 47,4 % de las denuncias correspondieron a la utilización del teléfono móvil al volante.