El director general de Tráfico, Pere Navarro, declaró a principios de julio que su aspiración es que, algún día, todos los motoristas circulen con airbag para reducir la elevada siniestralidad de los accidentes de moto. Ese objetivo todavía está lejos de cumplirse, pero la Dirección General de Tráfico (DGT) lleva años tratando de concienciar a los conductores de motocicleta para que incorporen estos dispositivos, tanto mediante campañas informativas como, ahora, a través de ayudas económicas a su compra.

Según el organismo, la meta es lograr la normalización del uso del airbag como un elemento de protección estándar, al mismo nivel que el casco. Eso sí, por el momento no se contempla que su uso sea obligatorio a corto plazo.

En qué consisten las futuras ayudas

El Ministerio del Interior ha dado el primer paso al abrir una consulta pública previa, que estará abierta hasta el 18 de septiembre, con el fin de preparar una Orden Ministerial que regule una línea de subvenciones para la compra de airbags homologados.

Estas ayudas estarán dirigidas tanto a personas físicas como a personas jurídicas, lo que incluye a empresas. Este último punto resulta especialmente relevante para compañías que gestionan flotas de motocicletas, como negocios de reparto, mensajería, renting o alquiler de motos, que podrán acogerse al programa para equipar a sus trabajadores o clientes.

El sistema previsto para conceder las ayudas será el de concurrencia simplificada, lo que implica que las subvenciones se irán otorgando por estricto orden de presentación de las solicitudes que cumplan los requisitos exigidos, hasta agotar el presupuesto disponible. Aún quedan por concretar en la futura Orden Ministerial aspectos como la cuantía exacta de las ayudas, el porcentaje del precio que se financiará, los límites de ayuda por beneficiario y las características mínimas que deberán cumplir los dispositivos para poder ser subvencionados.

Por qué la DGT apuesta por esta medida

Desde el organismo dirigido por Pere Navarro se subraya la necesidad urgente de reducir la elevada mortalidad entre los motoristas. El propio Navarro ha señalado que no se puede seguir conviviendo con estas cifras, calificándolas de inasumibles.

Durante 2024, un total de 441 motoristas perdieron la vida en las carreteras españolas, una cifra que representa aproximadamente el 25 % de todas las víctimas mortales de tráfico registradas ese año, pese a que las motocicletas apenas suponen el 12 % del parque total de vehículos. Además, quienes circulan en vehículos de dos ruedas se enfrentan a un riesgo de sufrir lesiones entre 20 y 40 veces superior al de los ocupantes de un turismo.

La eficacia de los airbags corporales, respaldada por estudios

Ante esta situación, la DGT destaca la elevada efectividad de los airbags corporales —chaquetas o chalecos— a la hora de reducir la gravedad de las lesiones en el tórax y en la zona cervical en caso de caída. Diversos estudios del propio organismo avalan que estos dispositivos protegen de forma eficaz el pecho del motorista en impactos a velocidades de hasta 40 km/h, logrando reducir la deformación torácica en casi un 25 % y disminuyendo hasta en un 80 % la carga que soporta la espalda.