Este aumento consolida la tendencia ascendente de los últimos años en materia de vigilancia del consumo de sustancias entre conductores. Según una respuesta parlamentaria del Gobierno a varias preguntas del Partido Popular, el número de test de drogas realizados en 2025 se sitúa como el más elevado desde 2021, año en el que se efectuaron 123.211 pruebas. Desde entonces, la evolución ha sido progresiva, 58.126 controles en 2022, 101.927 en 2023 y 122.938 en 2024, hasta alcanzar el máximo registrado en 2025.

Tendencia creciente

El incremento de controles también se refleja en las sanciones impuestas por conducir bajo los efectos de drogas. La Guardia Civil de Tráfico ha registrado 70.717 sanciones firmes con pérdida de puntos en 2025, lo que supone 6.403 más que en el año anterior. La evolución de estas infracciones muestra una tendencia creciente en los últimos ejercicios, con 41.067 sanciones en 2021, 42.103 en 2022, 50.002 en 2023, 64.314 en 2024, y el citado máximo en 2025.

En paralelo, los controles de alcoholemia también han aumentado de manera significativa en los últimos años. Según los datos facilitados por el Ejecutivo, se ha pasado de 4.552.163 pruebas en 2021 a 6.100.005 en 2025. En el periodo intermedio, las cifras continuaron creciendo hasta alcanzar los 5.836.074 controles en 2022, los 6.700.937 en 2023 y un récord histórico de 7.378.103 en 2024. No obstante, el Gobierno precisa que estas cifras no son completamente comparables debido a un cambio metodológico en su registro.

El impacto del alcohol

En cuanto a las sanciones por consumo de alcohol al volante, los datos muestran también variaciones en los últimos años. Se registraron 25.977 sanciones firmes con retirada de 6 puntos en 2021, 36.074 en 2022, 33.611 en 2023 y 33.474 en 2024, manteniéndose en niveles elevados durante todo el periodo analizado. El Gobierno ha incorporado además referencias a un informe de la Universidad de Valencia que analiza el impacto del consumo de alcohol en la siniestralidad vial. Este estudio señala que, incluso con tasas de alcohol de hasta 0,5 gramos por litro, el riesgo de accidente puede llegar a multiplicarse por tres, lo que refuerza la importancia del control y la prevención.

En este contexto, la Dirección General de Tráfico (DGT) subraya que actúa de forma continua sobre los distintos factores de riesgo mediante campañas de vigilancia, medidas normativas y acciones de concienciación y educación vial. Todo ello se enmarca en el enfoque del "Sistema Seguro" incluido en la Estrategia de Seguridad Vial 2030, cuyo objetivo es reducir de forma sostenida la siniestralidad y sus consecuencias en las carreteras.