Los siniestros de tráfico se cobraron la vida de 1.775 personas en España durante 2025, un 1% menos que el año anterior, según el balance de seguridad vial de la Dirección General de Tráfico (DGT). En total, se registraron 103.591 siniestros viales y otras 9.888 personas sufrieron heridas que requirieron ingreso hospitalario, un 3% más que en 2024, con 327 hospitalizados adicionales.
La mayoría de los siniestros se producen en ciudad
El descenso de la mortalidad se produjo en un contexto de aumento de la movilidad. Los desplazamientos de largo recorrido por vías interurbanas alcanzaron los 478,6 millones, un 3,4% más que en 2024. En el ámbito europeo, España cerró el año con una tasa de 36 fallecidos por millón de habitantes, por debajo de la media de la Unión Europea, situada en 43. Las vías urbanas concentraron una parte importante de la siniestralidad. Durante 2025 se contabilizaron 67.616 siniestros con víctimas en ciudades, en los que fallecieron 496 personas y otras 5.034 necesitaron ingreso hospitalario. Estas cifras representan un ligero incremento respecto al año anterior: las víctimas mortales aumentaron un 0,4%, con dos fallecidos más, mientras que los heridos graves crecieron un 0,2%, con nueve casos adicionales.
Según la DGT, el 65% de los siniestros viales registrados en España se producen en entornos urbanos. Sin embargo, estas vías concentran el 28% de las víctimas mortales y algo más de la mitad de los heridos graves, el 51%. Esta diferencia puede estar relacionada con la menor velocidad media de circulación, aunque los datos reflejan que los accidentes en ciudad también pueden dejar consecuencias graves y duraderas. En el análisis de las víctimas mortales en vías urbanas destaca la especial vulnerabilidad de quienes se desplazan a pie o en vehículos sin carrocería. Este colectivo representó el 81% de los fallecidos en ciudad, con 15 muertes más que en 2024.
Peatones y usuarios vulnerables, entre los más afectados
Los peatones fueron el grupo con mayor número de víctimas mortales en las ciudades, con 222 fallecidos, el 45% del total. Les siguieron los motoristas, con 132 muertes, que representan el 26%; los ciclistas, con 29 fallecidos, y los usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP), con 21. En comparación, 73 personas que viajaban en turismos perdieron la vida en vías urbanas. Por tipo de siniestro, los atropellos a peatones continuaron siendo los más letales en ciudad, al concentrar el 43% de las víctimas mortales. Las salidas de vía ocuparon el segundo lugar, con 111 fallecidos, el 22% del total y un aumento del 4% respecto a 2024. Estos accidentes afectaron especialmente a motoristas que perdieron el control del vehículo o colisionaron contra obstáculos. Las colisiones laterales y frontolaterales, frecuentes en cruces e intersecciones, causaron el 11% de las muertes urbanas, aunque registraron ocho fallecidos menos que el año anterior.
Otro de los aspectos destacados del balance es el uso de los dispositivos de seguridad. El 30% de las personas fallecidas en vías urbanas no llevaba los elementos obligatorios, como el casco o el cinturón, un porcentaje que continúa aumentando. Entre las víctimas mortales que viajaban en turismos, 26 de las 73 no llevaban puesto el cinturón de seguridad. Además, 13 de los 21 usuarios de VMP fallecidos carecían de protección, mientras que 12 ciclistas y siete motoristas muertos no llevaban casco. Los datos ponen de relieve la importancia de reforzar la protección de los usuarios vulnerables y el cumplimiento de las normas de seguridad, especialmente en los desplazamientos urbanos.
Jornadas 3.0: "Análisis de la siniestralidad vial 2025"
Todos estos datos serán analizados el lunes durante la celebración de una nueva Jornada 3.0 del Centro de Estudios y Opinión Ponle Freno AXA que contará con la presencia de expertos como Josep Alfonso, presidente Centro de Estudios y Opinión Ponle Freno AXA; Álvaro Gómez, director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT; Nora Abete, concejala de Movilidad y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Bilbao; Ignacio Fernández, director de la Fundación RACE y Javier Olave, director técnico y de proyectos del Centro de Estudios Ponle Freno-AXA.

