Regular correctamente los faros del vehículo, pulir las ópticas si presentan un aspecto opaco o blanquecino y sustituir las bombillas por parejas son algunas de las medidas para mejorar la visibilidad de cara al próximo cambio de hora en España.

Faros mal regulados, un riesgo para todos

Unos faros mal regulados, ya sea porque apuntan demasiado altos y deslumbran a otros conductores o demasiado bajos y reducen el propio campo de visión, comprometen gravemente la seguridad. Además conviene comprobar periódicamente que todas las luces funcionan correctamente y sustituir las bombillas siempre por parejas. Si una ha llegado al final de su vida útil, es muy probable que la otra lo haga de forma inminente, lo que descompensa la iluminación de la vía.

Un parabrisas limpio y unas escobillas en buen estado

Una luna limpia por dentro y por fuera, combinada con unas escobillas limpiaparabrisas en perfecto estado, evita que el polvo, la suciedad o la condensación multipliquen el efecto cegador de los rayos del sol o de los faros de los vehículos contrarios. El cambio de hora tiene un impacto directo y crítico en la seguridad vial. Con los días más cortos y el adelanto de la oscuridad, las horas punta de entrada y salida del trabajo coinciden de pleno con el amanecer o el atardecer.

Esta situación provoca que el sol incida de manera frontal y con un ángulo muy bajo sobre los conductores, lo que dispara los riesgos de deslumbramiento, reduce la capacidad de reacción y aumenta la fatiga visual, detalla la empresa.