Esta medida, que ha experimentado un crecimiento de 5.000 alertas desde el pasado mes de noviembre, busca poner sobre aviso a las víctimas ante perfiles que presentan un nivel de riesgo significativamente mayor tanto para ellas como para los menores a su cargo.

Actualmente, los registros oficiales contabilizan a casi 84.000 agresores que han victimizado a más de una mujer a lo largo de su historial. La labor de comunicación se realiza de forma individualizada tras una evaluación policial que determina si la reincidencia supone un factor de peligro especial. En estos casos, la instrucción ministerial permite que los agentes transmitan a la mujer la existencia de estos antecedentes de forma proporcional y necesaria, limitándose a informar del riesgo asociado sin entrar en detalles sobre la naturaleza de los hechos previos en los que el maltratador estuvo implicado.

La peligrosidad del perfil reincidente

La decisión de implementar este protocolo de avisos responde a una realidad contrastada por los expertos: la peligrosidad de los agresores persistentes es superior y estos son responsables de una parte importante de los feminicidios. Estos perfiles suelen quebrantar con mayor frecuencia las medidas de protección impuestas por la justicia y presentan una tendencia a recurrir a la violencia de forma más temprana y con mayor lesividad en cada nueva relación que inician.

Por este motivo, la información sobre el historial delictivo se considera un elemento vital para que la víctima pueda dimensionar el riesgo real al que está expuesta. Un requisito fundamental para que esta alerta policial se active es la existencia de una denuncia previa. El Ministerio del Interior solo puede proceder a informar de la reincidencia a aquellas mujeres que han dado el paso de denunciar a su maltratador, integrándose así en el sistema de seguimiento y protección.

La denuncia no solo activa los mecanismos judiciales, sino que permite a los cuerpos de seguridad realizar el cruce de datos necesario para identificar si el denunciado es un agresor multivíctima y actuar en consecuencia para salvaguardar la integridad de la mujer.

Recursos de ayuda y emergencia

Es fundamental recordar que existen canales de atención disponibles las 24 horas para todas las víctimas de violencia machista. El teléfono 016 ofrece asistencia en 53 idiomas y no deja rastro en la factura telefónica, aunque debe borrarse del historial de llamadas del dispositivo.

También se presta atención mediante correo electrónico y mensajería instantánea a través de canales específicos, mientras que los menores tienen a su disposición el teléfono de la Fundación ANAR para recibir apoyo especializado en situaciones de crisis. En momentos de peligro inminente, el contacto con el 112 o los números de emergencia de la Policía Nacional y la Guardia Civil es la vía más rápida para obtener auxilio.

Además, herramientas tecnológicas como la aplicación Alertcops permiten enviar señales de alerta con geolocalización de forma discreta cuando no es posible realizar una llamada de voz. La coordinación entre la denuncia, la información sobre la reincidencia y el uso de estos recursos públicos conforma la red de seguridad necesaria para frenar la violencia y proteger la vida de miles de mujeres en riesgo.