¿Qué pasaría si cada episodio de Élite durase un minuto? ¿Cuántos se podrían ver de una sentada? ¿Cuántas personas pagarían 50 céntimos para desbloquear el siguiente? Esto que parece una máxima de la ley de la inmediatez es una realidad en cada vez más países.
En Estados Unidos, Francia y, especialmente, China, este imaginario se ha convertido en normalidad. Cientos de millones de ciudadanos ya están consumiendo estos episodios, usualmente de uno a tres minutos de duración. ¿Por qué funcionan? Porque se sustentan, principalmente, por los finales de suspense, argumentos adictivos y todos los recursos posibles para que sea casi obligatorio quedarse a ver el próximo.
Un origen literario
Este nuevo género audiovisual se ha denominado duanju (短剧) o, como mejor se conoce en Occidente, microdramas. Su naturaleza proviene de las ficciones web chinas en las que se pagaba por capítulo o suscripción en sitios de lectura web como Qidian. Esto evolucionó a narrativas para Douyin (el TikTok chino) o Kuaishou (otra red social de vídeos cortos) alrededor del 2020, cuando este último lanzó su propia marca de microdramas: “Proyecto Xingmang”.
Fue en ese mismo año en el que la Administración Nacional de Radio y Televisión china reconoció formalmente los duanju como un género audiovisual de contenido online. Desde entonces, los organismos que parten de este han aprovechado la gran audiencia que generaban los microdramas para usarlos como trampolín y promover otros elementos nacionales.
El 10 de enero de 2024, la Administración llevó a cabo un plan para producir a escala nacional un total de 100 microdramas con tramas culturales para promover el turismo local. Otro ejemplo ocurrió el 30 de agosto de ese mismo año, en el que la administración de Guangdong, tras entender el alcance de esta actividad, comenzó a promover y regular la producción de estas series. Algunas de sus medidas pasaban por generar subvenciones específicas, premios, permisos de censura y de infraestructuras, entre otras.
Situación actual
Muchas apps tienen los microdramas como parte de su ADN: Douyin, Kuaishou, ReelShort, DramaBox, ShortMax, WeChat… Para junio de 2024, el 52 % de las personas que utilizaban internet en China tenían descargadas alguna de estas aplicaciones (esto son 576 millones de personas) y, de estas, el 50 % pagaba para desbloquear nuevos episodios. Cabe mencionar que por cada nuevo episodio desbloqueado se paga un aproximado de entre 0,30 y 0,50 dólares y, por cada serie entera, entre 10 y 15 dólares.
Con estos números, y facturando el año pasado globalmente unos 11 mil millones de dólares, otros mercados han ido adquiriendo la fórmula de los microdramas. Disney, por ejemplo, dio noticias al respecto en julio de 2025: había seleccionado a DramaBox para unirse al Programa de Aceleración de Disney. Un par de años antes, en 2023, se popularizó en Facebook la serie francesa “Next Door Adventure”, categorizada desde su nacimiento como duanju y llegando a las 700.000 visitas cuando apenas se conocía este formato en Francia.
