Durante esa semana, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, junto con policías locales de numerosos ayuntamientos, controlaron un total de 404.258 vehículos en carreteras y vías urbanas. Como resultado de estos controles preventivos se formularon 7.983 denuncias por comportamientos prohibidos durante la conducción, la mayoría de ellos relacionados con distracciones.

El móvil, la distracción más frecuente

De las 8.088 denuncias interpuestas, 3.283 correspondieron al uso manual del teléfono móvil, lo que supone un 40,6% del total. Esta infracción sigue encabezando el ranking de conductas peligrosas al volante, a pesar de que conlleva una sanción económica y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir. Desde Tráfico recuerdan que utilizar el móvil mientras se conduce multiplica el riesgo de accidente, ya que implica una triple distracción; visual, manual y cognitiva. "Basta un segundo de falta de atención para que las consecuencias sean irreversibles", insisten desde la DGT.

Otras distracciones habituales al volante

Tras el uso del teléfono móvil, los agentes detectaron otras conductas que también comprometen gravemente la seguridad vial. Entre ellas destaca abrocharse el cinturón de seguridad mientras se conduce, una práctica por la que fueron denunciados 427 conductores, generalmente tras ser sorprendidos por los agentes.

El uso de cascos o auriculares conectados a dispositivos reproductores de sonido, una conducta prohibida por la distracción que genera, motivó 351 denuncias. También se registraron sanciones por leer mientras se conduce (239 casos), buscar objetos dentro del vehículo (135), distraerse con otros ocupantes (87) o comer al volante (63). Además, los agentes formularon 1.803 denuncias adicionales por otras infracciones que provocaban distracción, lo que refleja la diversidad de comportamientos que pueden apartar la atención de la carretera.

Distracción, alcohol y drogas; una combinación especialmente peligrosa

Uno de los datos más preocupantes de la campaña es que las distracciones no siempre se producen de forma aislada. Los controles permitieron detectar a 825 conductores que, además de haber sido denunciados por una conducta distractora, circulaban con tasas de alcohol superiores a las permitidas. Asimismo, 786 conductores dieron positivo en drogas.

Desde la DGT alertan de que la combinación de distracciones con el consumo de alcohol o drogas incrementa exponencialmente el riesgo de siniestro vial, reduciendo la capacidad de reacción y aumentando la probabilidad de cometer errores graves al volante.

Con esta campaña de intensificación de la vigilancia, la Dirección General de Tráfico refuerza su mensaje de concienciación; la atención plena al volante es imprescindible. Cualquier distracción, por pequeña que parezca, puede marcar la diferencia entre llegar a destino o sufrir un accidente grave.

En línea con el objetivo de Ponle Freno, la DGT recuerda que la mayoría de los siniestros viales son evitables y que adoptar hábitos responsables al volante no solo protege al conductor, sino también al resto de usuarios de la vía. Mantener el móvil fuera del alcance, planificar el viaje y conducir sin prisas son gestos sencillos que pueden salvar vidas.