Era un día soleado de noviembre de 2025 y Adrián había quedado con sus amigos para disfrutar de un tranquilo paseo en moto. En el camino, un conductor que estaba distraído con el móvil le golpeó por detrás y lo desplazó hasta la cuneta. El conductor no se detuvo y fue localizado posteriormente en un bar. "Un conductor distraído me embistió por detrás. Hay lesiones que, en un minuto, te cambian la vida. Yo he encontrado nuevas ilusiones".

"Antes de salir en moto siempre ponía en la balanza el riesgo que podía asumir. Pero nunca hay que dudar de las protecciones, haga la temperatura que haga: el traje de moto y el chaleco airbag pueden marcar la diferencia".

El accidente cambió por completo la vida de Adrián y truncó sus planes de seguir disfrutando de la moto. Sin embargo, ha trabajado para fortalecer su mentalidad, conocerse mejor y afrontar su nueva realidad. Hoy tiene una nueva ilusión: seguir avanzando y luchar por convertirse en jugador paralímpico de tenis de mesa.