Jordi Évole entrevista a Alejandro Sanz, este domingo a las 21:30 horas, en el cierre de temporada de ‘Lo de Évole’ en laSexta. Hay artistas que trascienden generaciones, estilos y fronteras. Canciones que forman parte de la banda sonora de millones de personas, creadores que, con el paso del tiempo, siguen reinventándose sin perder la esencia. Alejandro Sanz es uno de ellos: un músico y cantante capaz de convertir lo íntimo en universal, de mezclar emoción y compromiso, y de mantenerse, décadas después, como uno de los nombres más influyentes de la música en español.
Con una carrera marcada por éxitos globales, premios internacionales y colaboraciones de primer nivel, Sanz ha construido un relato artístico que trasciende a sus canciones. Su historia es también la de alguien que ha aprendido a convivir con la fama, con sus luces y sombras, y que hoy se muestra en un momento vital distinto: más reflexivo, más sereno y dispuesto a mirar hacia dentro.
‘Lo de Évole’, líder frente a su competidor, se despide con una media del 8,8% de cuota, su mejor resultado en las últimas cinco temporadas y como el programa más visto de la cadena con más de 1 millón de seguidores y 2,5 millones de espectadores únicos de media.
Este domingo, el programa de laSexta cierra temporada con un programa doble muy especial en el que Jordi Évole acompaña a Alejandro Sanz de gira en dos escenarios únicos: Washington y Nueva York.
Dos ciudades, dos conversaciones
En el primero de los programas, desde Washington, Évole acompaña a Sanz en un recorrido que combina lo cotidiano de la gira con conversaciones sobre su vida y su trayectoria. Paseando por enclaves como el Lincoln Memorial, el artista reflexiona sobre su momento personal, marcado por una mayor tranquilidad y por la voluntad de cuidarse tras etapas complicadas, como la depresión que él mismo ha hecho pública.
El programa también se adentra en la intimidad del proceso creativo y en los recuerdos de sus inicios: desde su infancia, su relación con la música o el descubrimiento de la guitarra casi por casualidad, hasta la construcción de una carrera que ha marcado a varias generaciones. Sanz habla de la soledad en las giras, del éxito y de cómo ha aprendido a gestionar la exposición pública con el paso de los años.
El programa muestra desde dentro el ambiente que rodea sus conciertos y la conexión con su equipo y sus seguidores, ofreciendo una mirada cercana a lo que ocurre antes y después de subir al escenario. Un retrato que combina humor, complicidad y momentos más emocionales.
La conversación también aborda la actualidad política y social, con especial atención al clima internacional y al papel de figuras como Donald Trump. Sanz y Évole reflexionan sobre el auge de los discursos polarizados, la inmigración o el racismo, en un diálogo que conecta la experiencia personal del artista con los debates globales.
El segundo capítulo, ya en Nueva York, muestra a un Sanz aún más cercano y distendido. Paseando por lugares emblemáticos como Central Park, la conversación se desplaza hacia terrenos más personales: el amor, las relaciones, el paso del tiempo o la forma en que el artista se enfrenta hoy a la vida lejos del foco estrictamente profesional.
La salud mental también aparece en la conversación. Alejandro confiesa haber sufrido depresión, algo que le costó reconocer al no entender qué le pasaba. Asegura haber madurado en los últimos años y haber adquirido un hábito diario: levantarse y agradecer la vida conscientemente.
Entre anécdotas, confesiones y momentos de humor, ambos construyen un retrato íntimo que revela a un Alejandro Sanz menos conocido: el anfitrión que disfruta reuniendo a personas distintas, el creador que sigue buscando inspiración y el hombre que reivindica la emoción como lenguaje universal frente al ruido del mundo.
Un cierre de temporada en dos actos que combina música, intimidad y viaje, un retrato inédito de una de las figuras más relevantes de nuestra cultura contemporánea.
