PONLE FRENO, la mayor plataforma social por la Seguridad Vial impulsada por Atresmedia, junto a Fundación AXA, ha organizado unas nuevas Jornadas 3.0 dentro de las acciones impulsadas por su Centro de Estudios y Opinión Ponle Freno-AXA, que han estado dedicadas en esta ocasión al análisis de la siniestralidad vial registrada durante 2025.

El encuentro, celebrado este lunes por la tarde en la sede de Atresmedia, podrá verse próximamente en atresplayer de forma gratuita. En él, han participado Álvaro Gómez, director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la Dirección General de Tráfico (DGT); Nora Abete, concejala de Movilidad y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Bilbao; Iñaki Lerga, director del Centro de Estudios y Opinión Ponle Freno-AXA; Ignacio Fernández, director de la Fundación RACE, y Javier Olave, director técnico y de proyectos del Centro de Estudios Ponle Freno-AXA, quien ha moderado la jornada.

A lo largo de la sesión, los participantes han abordado los datos de la siniestralidad vial en 2025 tras la reciente publicación de la DGT y han analizado los retos que plantea la mejora de la seguridad en las carreteras y en los entornos urbanos. El debate propuesto por PONLE FRENO ha permitido conocer y poner en común la visión de administraciones públicas, instituciones especializadas y entidades comprometidas con la prevención de los accidentes de tráfico.

Javier Olave, director técnico y de proyectos del Centro de Estudios Ponle Freno-AXA, ha introducido la jornada dirigida a “examinar con detalle la foto de la siniestralidad en España”.

Así, Álvaro Gómez, director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT, ha explicado que, tras la presentación del balance provisional de siniestralidad que suele realizarse a comienzos de año, ahora podemos hablar de las cifras definitivas y oficiales correspondientes a 2025. Durante su intervención, ha señalado que el pasado año fallecieron 1.775 personas en siniestros ocurridos en vías urbanas e interurbanas, lo que supone un descenso de un 1%, diez menos que en 2024. Esto supone una tasa de mortalidad vial de 36 fallecidos por millón de habitantes, una cifra inferior a la del año anterior y que continúa por debajo de la media de la Unión Europea (43).

Gómez se ha detenido, no obstante, en los usuarios vulnerables, que representaron un 81% del total de fallecidos en zonas urbanas. Dentro de este grupo, los peatones siguen siendo un año más los más afectados, con 222 muertes que suponen el 45% del total, seguidos por 132 motoristas (26%), 29 ciclistas (6%) y 21 usuarios de vehículos de movilidad personal -VMP- (4%), por lo que, ha remarcado que “los desafíos continúan siendo los mismos”. Pese a la cifra, que supone 15 fallecidos más que en 2024 en estas vías, se observa una tendencia “de reducción” en las ciudades al producirse un descenso del 10% en comparación con 2019, una evolución “esperanzadora”.

En cambio, “en carretera sorprende que haya tantos atropellos”, ha dicho Gómez, por lo que “estamos incidiendo mucho en las personas que se bajan del vehículo en un accidente”, ya que, a su juicio es una “cifra alta” que 1 de cada 10 personas fallecidas en carretera sea peatón, muchos de ellos tras haber abandonado su vehículo como consecuencia de una avería o un siniestro. En este punto, los intervinientes han defendido la importancia de la baliza V16, no solo porque evita que las personas tengan que desplazarse por la calzada, sino también por la visibilidad que proporciona, su conectividad y su capacidad para avisar al resto de conductores de que existe un vehículo detenido.

Iñaki Lerga, del Centro de Estudios y Opinión Ponle Freno-AXA, también ha incidido en las cifras de peatones, que deben “hacernos reflexionar” por pertenecer al colectivo de los vulnerables y sobre “el que más queremos trabajar” de cara a esa visión el 2030, como recoge el Manifiesto lanzado precisamente este año por PONLE FRENO. Además, ha dicho que “en las ciudades se están haciendo muchas iniciativas para mejorar la seguridad vial de los peatones” y que, de acuerdo con los estudios de percepción que está realizando la iniciativa de Atresmedia y Fundación AXA en las ciudades que participan en su Circuito de Carreras, las medidas más reclamadas son la iluminación de los pasos de peatones y el respeto de los peatones hacia las normas. “Si todos somos más cívicos y conscientes de la vulnerabilidad, empezando por el propio peatón, tenemos que ser optimistas”, ha manifestado.

También desde una visión más positiva, la concejala de Movilidad y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Bilbao, Nora Abete, ha dicho que “vamos por el buen camino”, aunque ha reconocido que todavía estamos “lejos” de alcanzar el objetivo 0. En el caso de Bilbao, ciudad pionera en implementar el límite de velocidad a 30 kilómetros/hora, ha explicado que el 66% de los desplazamientos se realizan a pie, lo que evidencia la necesidad de incorporar a los peatones de manera segura al diseño de las vías y del espacio público.

Abete ha subrayado que “la movilidad está cambiando” y que cada vez conviven más usuarios en las calles, desde peatones y ciclistas hasta motoristas y usuarios de vehículos de movilidad personal. En este contexto, ha señalado que “la palabra convivencia es muy necesaria” porque el espacio es limitado: “en la redistribución del espacio público, cada usuario debe ser responsable de la vía que utiliza”, ha remarcado.

Desde la Fundación RACE, Ignacio Fernández ha advertido de que, aunque las cifras hayan mejorado, “no debemos ser conformistas”, ya que las cifras son “inaceptables” y ha recordado que toda vida humana debe ser protegida, incidiendo en impulsar nuevas medidas para proteger a los peatones y los usuarios más vulnerables.

Movilidad laboral y normativa para los patinetes

Fernández ha abierto un nuevo debate relacionado con la movilidad laboral. Según ha explicado, alrededor del 30% de las personas fallecidas en el entorno laboral lo hacen como consecuencia de desplazamientos relacionados con el trabajo, tanto en los trayectos de ida y vuelta —los denominados desplazamientos in itinere— como durante la jornada laboral o por motivos profesionales —in misión—. En este sentido, ha recordado que las empresas de más de 200 trabajadores deben contar con un plan de movilidad y ha defendido que la implicación de la alta dirección resulta “fundamental”.

Los participantes han resumido en tres grandes ámbitos los ejes de actuación en favor de la Seguridad Vial: vehículos cada vez más seguros, educación y pedagogía para actuar sobre el factor humano, e infraestructuras adaptadas.

Las jornadas también han analizado el uso creciente de los vehículos de movilidad personal, ya que en 2025 fallecieron 26 usuarios de estos vehículos, cinco de ellos en carretera. Álvaro Gómez ha explicado que los VMP ya registraban cifras de heridos graves y leves similares a las de las bicicletas y ha destacado la incorporación del nuevo paquete normativo aprobado recientemente con el objetivo de contribuir a mejorar su seguridad.

Nora Abete ha valorado que ese reglamento ofrece mayor protección a estos usuarios y ha instado a su cumplimiento: “tienen que circular con todas las garantías, es un vehículo, son vulnerables y han de cumplir con todos los criterios”. “A iguales derechos, iguales obligaciones”, ha apoyado en la misma línea Fernández. “Los patinetes tienen gran vulnerabilidad, pero al tiempo comparten el espacio, por lo que hay que reclamar que la norma se cumpla”, ha añadido al tiempo que recordaba que, de las 21 personas fallecidas en VMP en vías urbanas, 13 no llevaban casco, aunque en el momento de los siniestros todavía no era obligatorio.

En cuanto a los factores de comportamiento que incrementan los riesgos, Gómez ha remarcado que el gran “desafío” que hay que abordar de “manera integral” es la velocidad, por lo que ha insistido en la necesidad de adaptar las infraestructuras a velocidades seguras y ha subrayado que, a menor velocidad, menor riesgo y menor gravedad de las lesiones.

La seguridad de las motocicletas ha sido otro de los asuntos tratados, ya que en 2025 fallecieron 468 motoristas, una cifra que desciende por segundo año consecutivo, aunque continúa siendo superior a la registrada hace una década. El aumento del parque de motocicletas, acrecentado tras la pandemia, evidencia que su uso crece “de manera imparable”, según atestiguó Gómez, por lo que se trata de una realidad cada vez más relevante desde el punto de vista de la seguridad vial.

Finalmente, desde la Fundación RACE, Fernández ha reclamado una mayor formación, especialmente a través de cursos de conducción segura, al tiempo que ha abogado por un Pacto de Estado en materia de seguridad vial y una mayor homogeneización de la normativa.

Como conclusión, los participantes han coincidido en que la mejora de la seguridad vial exige una actuación conjunta sobre los vehículos, las infraestructuras y el comportamiento de los usuarios. Aunque algunos indicadores evolucionan favorablemente, las cifras siguen mostrando la necesidad de mantener el esfuerzo y de avanzar hacia un modelo de movilidad más seguro, accesible y basado en la convivencia entre todos los usuarios de la vía.

El Centro de Estudios y Opinión PONLE FRENO-AXA de Seguridad Vial es un proyecto que nace en mayo de 2013, un año después de la entrada de la aseguradora AXA como socio estratégico de PONLE FRENO. Desde su creación, entre otras acciones, ha publicado más de una decena de informes sobre siniestralidad y hábitos de conducción y ha lanzado diversas campañas de concienciación.