Plataformas como YouTube, TikTok e Instagram están dando voz a un nuevo tipo de influencers. Los finfluencers(influencers financieros) se han convertido en una fuente importante de información para muchos jóvenes que quieren tomar decisiones financieras. Las redes sociales están llenas de creadores y creadoras de contenido que comparten consejos sobre inversión, ahorro y finanzas personales. Pero, aunque sus publicaciones puedan parecer una forma sencilla de recibir educación financiera, confiar en estos consejos tiene sus riesgos.
¿Por qué los jóvenes confían en los finfluencers?
El contenido de estos influencers es dinámico, entretenido y sencillo. Su atractivo está en que los jóvenes sienten que pueden entender y manejar temas complejos como la inversión o el ahorro, sin tener que ser expertos.
Como el resto de influencers, los finfluencers tienen una conexión cercana con sus audiencias. Sus seguidores pueden dejar comentarios, hacer preguntas e interactuar con ellos. Esto les da mayor credibilidad y una ventaja sobre otras instituciones tradicionales como los bancos, que frecuentemente se miran con sospecha.
El peligro de creer todo lo que ves en redes
Uno de los mayores problemas con los finfluencers es que, en su mayoría, no tienen la formación necesaria para dar consejos financieros. A diferencia de un asesor financiero que debe seguir reglas estrictas y tener conocimientos especializados, los finfluencers pueden recomendar productos sin ninguna supervisión. Esto puede llevar a difundir información errónea o inexacta que genere grandes pérdidas a sus seguidores.
Aunque los influencers financieros parezcan diferentes, no dejan de ser influencers. Esto significa que pueden dejarse guiar por sus métricas o patrocinadores para ganar dinero y seguidores. Esto puede llevar al uso del sensacionalismo para captar la atención de los usuarios: frases como“una gran oportunidad de inversión” o“una forma de hacer dinero sin esfuerzo”, que buscan ser un simple gancho pueden confundir a sus seguidores con una información que no refleja exactamente la realidad.
También pueden recibir dinero o comisiones por recomendar ciertos productos y servicios. Esto significa que sus recomendaciones no siempre son objetivas, sino que pueden estar motivadas por intereses económicos.
Invierte con cabeza
Si bien los finfluencers pueden ser una buena forma de aprender sobre finanzas, es importante no seguir sus consejos ciegamente. Para evitar tomar decisiones equivocadas que impacten tu economía, lo mejor es contrastar su información con fuentes más fiables. Consultar con un asesor financiero certificado, buscar información de organismos regulatorios o leer sobre el tema en páginas educativas de confianza son formas de asegurarse de que lo que estamos escuchando es correcto.
Hay que tener cuidado con los mensajes que prometen ganancias rápidas o presentan oportunidades“únicas”. Este tipo de contenido suele estar relacionado con productos de alto riesgo, como inversiones en criptomonedas o acciones de empresas poco estables, que podrían resultar en grandes pérdidas.
Seguir a finfluencers puede ser un punto de partida para aprender sobre economía, pero nunca puede ser el plan definitivo para tus finanzas. La situación económica de cada persona es diferente, y lo que puede funcionar para una persona no necesariamente será lo mejor para otra. Confiar ciegamente puede exponerte a fraudes y grandes pérdidas.
Lo mejor es aproximarse con precaución a sus sugerencias, contrastar con fuentes fiables y consultar con profesionales certificados cuando sea necesario.
