España está viviendo una auténtica epidemia de fraudes digitales. Los datos del primer trimestre de 2025 no dejan lugar a dudas: los delitos de estafa online han aumentado cerca del 40% respecto al mismo periodo del año anterior(según datos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado), alcanzando la cifra alarmante de 106.800 infracciones penales. Esto significa que cada día se producen una media de 1.200 estafas informáticas en nuestro país.
Para poner estas cifras en perspectiva, las estafas informáticas ya representan el 18% de todos los delitos penales en España. Si comparamos con años anteriores, el crecimiento es demoledor: en 2024 se contabilizaron 414.133 estafas informáticas, mientras que en 2016 fueron 70.178(datos del Ministerio del Interior). Un incremento del 490% en apenas nueve años.
Los fraudes que acechan en tu móvil
Phishing: el rey de las estafas
El phishing sigue siendo la técnica más utilizada por los ciberdelincuentes. Más del 70% de la población española ha recibido algún intento de este tipo de estafa en los últimos seis meses. La Dirección General de Tráfico ha reportado más de 830 intentos de suplantación en los últimos cinco años, y solo en lo que llevamos de 2025 ha solicitado la cancelación de 195 webs falsas que suplantaban su identidad.
Lo preocupante es que esta amenaza se ha vuelto cada vez más sofisticada. En 2025, los estafadores han incorporado inteligencia artificial para crear contenidos prácticamente indistinguibles de los legítimos: páginas web que imitan a la perfección a organismos oficiales, correos electrónicos que replican el estilo de bancos y empresas, e incluso voces clonadas de personas reales.
Un caso especialmente peculiar se produjo en Segovia, donde un estafador clonó la voz del obispo Jesús Vidal utilizando una grabación falsificada para solicitar 2.200 euros a varios sacerdotes. Este tipo de fraudes con deepfakes representa una nueva frontera de la ciberdelincuencia que nos obliga a desconfiar incluso de lo que vemos y escuchamos.
Las redes sociales: el nuevo campo de batalla
Si hay un dato que debería encender todas las alarmas es este: el 34% de las ciberestafas detectadas llega a través de redes sociales, situándose por encima del correo electrónico(28%), las llamadas telefónicas(25%), los SMS(24%) y los anuncios online(21%), según revelan datos de análisis de ciberseguridad de 2025.
Los ciberdelincuentes han perfeccionado sus técnicas en estas plataformas, creando perfiles falsos, anuncios fraudulentos y aprovechando la inmediatez y confianza que generan estos espacios. El 50% de usuarios españoles ha detectado un aumento de anuncios sospechosos o fraudulentos en el último año en sus redes sociales(datos de encuestas a usuarios).
El SIM Swap resurge con fuerza
En junio de 2025 varios medios alertaron de un repunte significativo del fraude SIM Swap en España. Esta técnica permite a los delincuentes duplicar tu tarjeta SIM para interceptar mensajes, códigos de verificación y acceder a tus cuentas bancarias. Una amenaza silenciosa que puede vaciarte la cuenta sin que apenas te des cuenta.
La estafa del hijo o familiar
Este fraude ha resurgido con especial virulencia en 2025, dirigiéndose principalmente a personas mayores. Los estafadores se hacen pasar por un familiar en apuros que necesita dinero urgente. En una operación de la Policía Nacional en 2025 se esclarecieron 63 denuncias en toda España, con un perjuicio económico superior a los 320.000 euros.
Un problema que afecta a todos
El impacto de esta ola de fraudes va mucho más allá de las cifras económicas, aunque estas ya son devastadoras por sí solas. Según un estudio de Visa, el fraude digital tiene un impacto económico estimado en más de 350 millones de euros anuales para la economía española. El Banco de España estima pérdidas por prácticas fraudulentas de casi 500 millones de euros al año. El 51% de las víctimas ha sufrido pérdidas superiores a 147 euros por persona.
Pero hay consecuencias menos visibles e igualmente graves: 8,7 millones de personas en España han reducido o abandonado sus compras online tras sufrir un intento de estafa(según estudios de comportamiento del consumidor digital). La desconfianza se instala en el uso de servicios digitales, lo que frena la economía digital y nos hace retroceder en la transformación tecnológica del país.
Las empresas tampoco están a salvo. En Palencia, una empresa perdió 70.000 euros por una factura con datos bancarios alterados, un ejemplo del denominado fraude del CEO o de la factura falsa que está causando estragos en el tejido empresarial español.
El negocio criminal de las mulas digitales
Uno de los fenómenos más preocupantes de los últimos años es el aumento exponencial de las llamadas"mulas digitales": personas que, voluntaria o involuntariamente, prestan sus cuentas bancarias para blanquear el dinero de las estafas. Entre 2022 y 2024, el número de detenidos como mulas digitales en España se disparó casi un 1.000%.
Muchas de estas personas son captadas a través de ofertas de empleo falsas en redes sociales o aplicaciones de mensajería, donde les prometen dinero fácil por"gestionar transferencias". Lo que no saben es que se están convirtiendo en cómplices de un delito grave que puede acarrearles penas de prisión.
Cómo protegerte de las amenazas online
Ante esta situación, la prevención y la educación digital son nuestra mejor defensa. Estas son las claves para no caer en la trampa:
- Desconfía de los mensajes urgentes. Los estafadores siempre intentan que actúes rápido, sin pensar. Si te presionan para hacer una transferencia, facilitar datos o pinchar en un enlace de inmediato, probablemente sea un fraude.
- Verifica siempre la fuente. Antes de facilitar cualquier información o hacer un pago, comprueba de forma independiente la identidad de quien te contacta. Llama tú al teléfono oficial de la empresa o institución, no al número que te proporcionan en el mensaje.
- Cuidado con lo que compartes en redes sociales. Los ciberdelincuentes estudian tus perfiles para personalizar sus ataques. Información sobre tu trabajo, tus familiares o tus intereses puede ser usada en tu contra.
- Activa la verificación en dos pasos. Es tu mejor escudo contra el acceso no autorizado a tus cuentas, incluso si consiguen tu contraseña.
- Mantén actualizados tus dispositivos. Las actualizaciones de seguridad corrigen vulnerabilidades que los delincuentes intentan explotar.
- Forma a los más vulnerables. Las personas mayores y los más jóvenes son los principales objetivos. Habla con ellos sobre estos riesgos y ayúdales a identificar las señales de alarma.
- Si algo parece demasiado bueno para ser cierto, probablemente no lo sea. Ofertas increíbles, premios inesperados o inversiones milagrosas suelen ser el anzuelo para estafas más elaboradas.
Un reto colectivo
La lucha contra el fraude digital no es solo responsabilidad individual. Necesitamos una respuesta coordinada que incluya a las fuerzas de seguridad, las empresas tecnológicas, las entidades financieras y los medios de comunicación.
Los datos de 2025 nos enfrentan a una realidad incómoda: la ciberdelincuencia crece más rápido que nuestra capacidad de respuesta. Pero no podemos permitir que el miedo nos paralice ni que nos aleje de las enormes oportunidades que ofrece la tecnología. La solución no es desconectar, sino levantar la cabeza y mirar con ojo crítico el mundo digital en el que vivimos.
