La inteligencia artificial ha acelerado la producción y difusión de contenidos falsos. Los textos generados por IA, las imágenes sintéticas y los deepfakes son cada vez más convincentes, hasta el punto de que ya no basta con mirar mejor para detectar un engaño. En un entorno donde miles de publicaciones compiten por captar nuestra atención cada día, el pensamiento crítico sigue siendo imprescindible, pero también conviene apoyarse en la tecnología para reducir la exposición a contenidos poco fiables.

Buena parte de las aplicaciones y plataformas digitales utilizan sistemas de recomendación que priorizan aquello que consideran más interesante para cada usuario. Aunque estos algoritmos no están diseñados explícitamente para difundir desinformación, sí tienden a potenciar el contenido que genera más interacción, independientemente de su calidad o rigor. Por eso, ajustar algunas opciones del teléfono y de las aplicaciones permite recuperar parte del control sobre lo que se ve primero.

Menos recomendaciones automáticas y más información elegida por el usuario

La desinformación ya no circula únicamente a través de publicaciones virales o perfiles anónimos. También aparece en resúmenes automáticos de buscadores o en sistemas de recomendación que seleccionan qué contenido mostrar antes incluso de que el usuario lo busque. La BBC ha documentado cómo empiezan a aparecer técnicas de optimización orientadas específicamente a influir en esos resúmenes generados por inteligencia artificial, lo que permite difundir información sesgada o falsa a través de ellos. Por su parte, IBM advierte de que la IA permite producir contenidos falsos con una rapidez y una escala inéditas, dificultando distinguir entre información verificada y contenido fabricado.

A todo ello se suma el funcionamiento de muchas redes sociales. Diversas investigaciones académicas han mostrado que los algoritmos de recomendación suelen amplificar el contenido novedoso, emocional o polémico, características que comparten los bulos. Por eso, los expertos en desinformación siguen recomendando acudir directamente a medios de comunicación fiables cuando se busca información relevante. La solución no consiste en abandonar la tecnología, sino en configurarla para que sea el usuario quien decida qué fuentes consultar y en qué orden.

Cómo reducir la exposición a la desinformación

  1. Prioriza los enlaces originales frente a los resúmenes generados por IA. Cada vez más buscadores incorporan respuestas generadas automáticamente. Aunque pueden resultar útiles para consultas sencillas, no siempre ofrecen el contexto necesario cuando se trata de noticias o asuntos de actualidad.
    • Siempre que sea posible, accede directamente a los enlaces de los medios o utiliza la pestaña Web o Resultados del buscador para consultar las fuentes originales.
    • Si prefieres minimizar el uso de respuestas generadas por IA, también puedes utilizar buscadores que priorizan los enlaces tradicionales, como DuckDuckGo, Startpage o Qwant.
    • Además, en el ordenador, Google permite acceder a una versión centrada en enlaces añadiendo el parámetro [[LINK:EXTERNO|||https://www.tomsguide.com/ai/google-users-are-quietly-using-and-udm-14-heres-why|||udm=14]] a la URL de búsqueda.
  1. Utiliza el feed cronológico en lugar de las recomendaciones. Las pestañas Para ti, Explorar o similares están diseñadas para mostrar contenido personalizado según el comportamiento del usuario. Si buscas informarte, es preferible consultar primero las publicaciones de las cuentas que has decidido seguir o de medios de comunicación fiables.
    • Instagram: utiliza la vista Siguiendo cuando esté disponible.
    • TikTok: cambia de Para ti a Siguiendo.
    • X: selecciona Siguiendo o la cronología más reciente.
  • Este simple cambio reduce la dependencia del algoritmo y facilita acceder a información procedente de fuentes elegidas por el propio usuario.
  1. Limita la personalización de las recomendaciones. Muchas aplicaciones utilizan el historial de actividad para personalizar lo que muestran. Si quieres recibir menos recomendaciones automáticas, puedes revisar los ajustes de personalización de tu cuenta de Google o Apple y desactivar aquellas funciones que no necesites. También resulta útil pausar o borrar el historial de reproducciones en plataformas como YouTube cuando quieras reiniciar las recomendaciones.
  • De este modo no eliminarás por completo la personalización, pero sí reducirás el peso que tienen tus hábitos de navegación sobre el contenido que las plataformas te muestran.