Esto se debe a su facilidad técnica, una dinámica de juego sencilla y la presencia de un componente social por practicarse en parejas. Todos estos motivos lo convierten en una opción ideal y una disciplina atractiva para las personas. Además, desde el punto médico-deportivo, nos aporta cinco beneficios principales para la salud.
Los cinco beneficios
En primer lugar, la optimización de la función cardiovascular. Ángel Ruiz Cotorro, doctor y director de la Clínica Tenis Teknon de Quirónsalud nos explica "El pádel se caracteriza por una intermitencia de esfuerzos que combina fases aeróbicas con picos anaeróbicos. La pista de dimensiones reducidas y la presencia de cuatro jugadores generan interrupciones mínimas y una continuidad de desplazamientos, lo que permite trabajar en rangos de frecuencia cardiaca considerados óptimos para la salud cardiovascular".
El segundo beneficio se trata del desarrollo y fortalecimiento funcional de la musculatura, esto es debido a que el pádel implica una activación muscular constante, por lo que es un deporte que incrementa la masa muscular. El especialista nos dice "En clínica seguimos el principio: prepararnos para jugar al pádel, no usar el pádel como entrenamiento físico". También, nos explica que el fortalecimiento muscular en este deporte es esencial para la reducción del riesgo de lesiones para poder soportar los desplazamientos repetidos, frenadas y giros.
Lesiones en los últimos años
En los últimos años, el 66,7% de las lesiones musculares se produjeron en competiciones de élite, frente al 6,6% de las lesiones tendinosas. EL 42% de las lesiones se producen en la columna vertebral y el 20% en el hombro. Por ello, es esencial fortalecer el core y la calidad muscular, sobre todo, en el miembro inferior del cuerpo.
Continuamos con el tercer beneficio, la regulación emocional y bienestar psicológico. Esto es debido a que el pádel tiene un componente social, unido a un carácter competitivo. Lo que ayuda a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y la autoestima. "La dinámica de juego obliga a mantener la atención sostenida y limita la aparición de pensamientos ajenos al juego. Golpes en determinados momentos como el remate famoso sacar la bola por 3 o traerla a tu campo sin que el oponente pueda darle contribuye a la liberación emocional", afirma Ángel Ruiz.
Encontramos el cuarto beneficio en el incremento del gasto energético. El doctor nos dice que "La combinación de fases de intensidad moderada con picos de alta intensidad permite aumentar el consumo calórico, contribuyendo al control del peso y a la mejora metabólica". Por último, el pádel mejora la coordinación y los reflejos. Esto se debe a las distancias cortas y la velocidad elevada. Además, los elementos utilizados como las palas, pelotas y superficies del juego hacen que aumente la velocidad, exigiendo una condición física más preparada.
