Acelerar en frío, conducir con los neumáticos a una presión incorrecta, abusar del embrague o circular habitualmente en reserva son algunos de los malos hábitos que muchos conductores repiten de forma inconsciente y que pueden acabar provocando averías y reparaciones de miles de euros, según advierte la compañía Euromaster.
La empresa, especializada en el mantenimiento integral del vehículo, ha identificado diez comportamientos habituales que aceleran el desgaste de distintos componentes del automóvil, desde los frenos y los neumáticos hasta el embrague, la suspensión o el propio motor. Además del impacto sobre la mecánica, estas prácticas pueden incrementar el consumo de combustible y reducir la vida útil de elementos esenciales para la seguridad del vehículo.
Acelerar y frenar bruscamente
La conducción agresiva, basada en aceleraciones intensas y frenazos bruscos, incrementa el desgaste de los frenos y de otros componentes mecánicos, además de elevar el consumo de combustible. Según los cálculos de Euromaster, sustituir las pastillas de freno puede tener un coste medio de unos 150 euros, mientras que cambiar los discos puede alcanzar aproximadamente los 450 euros.
Mantener el pie apoyado en el embrague
En los vehículos con cambio manual, mantener el pie constantemente apoyado sobre el pedal del embrague, o utilizarlo de forma incorrecta durante las detenciones, puede acelerar el desgaste de este sistema. La reparación puede llegar a costar hasta 1.500 euros, por lo que evitar este hábito ayuda a prolongar la vida útil de uno de los elementos mecánicos más caros de sustituir.
No comprobar la presión de los neumáticos
Circular con una presión incorrecta, ya sea por exceso o por defecto, provoca un desgaste irregular de los neumáticos, aumenta el consumo de combustible y puede comprometer la seguridad al volante. Según Euromaster, circular habitualmente con una presión demasiado baja puede incrementar el consumo de combustible hasta en un 7 %.
No anticiparse a la circulación
Una conducción poco anticipativa obliga a realizar más frenadas y aceleraciones de las necesarias. Este comportamiento aumenta el desgaste de los frenos, el embrague y la suspensión, y repercute negativamente en el consumo de combustible.
Exigir al motor cuando está en frío
Acelerar con intensidad justo después de arrancar es otra práctica que puede perjudicar la mecánica del vehículo. En ese momento, el motor todavía no ha alcanzado su temperatura óptima de funcionamiento y el aceite tampoco se encuentra en las condiciones adecuadas, lo que puede aumentar el desgaste interno del motor.
Abusar del freno en los descensos
En bajadas prolongadas, utilizar de forma continua el pedal de freno sin apoyarse en el freno motor puede provocar un sobrecalentamiento del sistema y reducir la eficacia de los frenos justo cuando más se necesitan.
Circular habitualmente en reserva
Apurar de forma habitual el depósito de combustible hasta la reserva tampoco es recomendable. Según Euromaster, este comportamiento puede favorecer un mayor desgaste de la bomba de combustible y la entrada de sedimentos en el sistema de inyección.
Olvidarse del mantenimiento
No respetar los intervalos de mantenimiento establecidos por el fabricante puede convertir una operación preventiva relativamente sencilla en una avería de gran magnitud. La falta de cambios de aceite, filtros o revisiones periódicas puede derivar incluso en la rotura del motor, un problema cuya reparación puede superar los 10.000 euros.
Pasar rápido por baches y badenes
Los bordillos, baches y badenes también pueden convertirse en un enemigo para la mecánica si se superan a una velocidad inadecuada. Los impactos pueden provocar daños en la suspensión, desalinear la dirección y acelerar el desgaste de los neumáticos.
Sobrecargar el vehículo
Por último, transportar más carga de la recomendada, o distribuirla de forma incorrecta, incrementa el esfuerzo al que se someten la suspensión, los frenos y los neumáticos. Además, el exceso de peso puede aumentar el consumo de combustible y reducir la vida útil de todos estos componentes.

