El próximo 12 de agosto, España vivirá uno de los acontecimientos astronómicos más relevantes de los últimos cien años: un eclipse total de Sol que podrá observarse desde una amplia franja del territorio nacional y de forma parcial desde el resto del país. Será el primer eclipse total visible en la península ibérica desde 1912, y el primero del denominado Trío de Eclipses, que tendrá continuidad en 2027 y 2028 y que sitúa a España como uno de los principales destinos internacionales para la observación astronómica.

La coincidencia del fenómeno con el periodo estival, uno de los de mayor movilidad del año, hace prever una afluencia especial de vehículos hacia las zonas de observación. Según un estudio del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, el tráfico hacia la franja de totalidad podría aumentar entre un 30% y un 100%, lo que se traduciría en entre 400.000 y 1,5 millones de desplazamientos adicionales. Las mismas estimaciones apuntan a que un 8,4% de las personas que planean ver el eclipse se desplazará a una provincia distinta de la suya, y prevén la llegada de 446.700 visitantes adicionales entre el 10 y el 16 de agosto, de los que 164.000 procederán del extranjero y 282.700 serán nacionales.

Ante esta situación, el Gobierno de España ha constituido una Comisión Interministerial para el Trío de Eclipses, integrada por 13 ministerios y con participación de comunidades autónomas, ayuntamientos, organismos científicos y otras entidades colaboradoras, con el objetivo de garantizar la seguridad, la movilidad y la atención a las personas que se desplacen para contemplar el fenómeno.

Un dispositivo especial para un acontecimiento excepcional

Dentro de este operativo, la DGT ha calificado el eclipse como un Evento de Alta Afectación al Tráfico (EVAAT) y ha diseñado un plan específico que combina medidas preventivas, vigilancia sobre el terreno e información permanente a los conductores.

El dispositivo incluye la monitorización continua de la circulación desde los Centros de Gestión de Tráfico, con el apoyo de la Unidad de Medios Aéreos, que supervisará la evolución del tráfico desde el aire y transmitirá imágenes en tiempo real a los centros de control. Por su parte, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil reforzará la vigilancia en los principales itinerarios hacia las zonas de observación para canalizar los desplazamientos, evitar estacionamientos peligrosos en arcenes y accesos, ordenar la circulación cuando sea necesario y facilitar el paso de los servicios de emergencia. También se realizarán controles preventivos de alcohol y drogas en los puntos de mayor concentración de vehículos.

Asimismo, podrán establecerse medidas puntuales de regulación del tráfico, limitaciones de acceso a determinados emplazamientos, desvíos alternativos y controles de aforo, mientras que los paneles de mensaje variable mantendrán informados a los conductores sobre incidencias, restricciones y recomendaciones durante todo el operativo.

Dónde se verá el eclipse y qué riesgos hay que tener en cuenta

El eclipse podrá observarse desde todo el territorio nacional, aunque solo será total en 36 provincias situadas en una amplia franja que atraviesa Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Castilla y León, la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, Aragón, Cataluña, la Comunitat Valenciana y las Illes Balears.

Entre los principales riesgos para la seguridad vial asociados a estos desplazamientos, la DGT señala la concentración de vehículos —especialmente al finalizar la fase de totalidad—, las detenciones improvisadas en la calzada o en los arcenes, las distracciones al volante por observar o fotografiar el fenómeno, y la presencia de peatones en la calzada y en las inmediaciones de las carreteras en los puntos de observación.

Las recomendaciones de la DGT para un desplazamiento seguro

Por todo ello, la DGT recomienda planificar con antelación tanto el desplazamiento como la observación del eclipse y seguir una serie de precauciones: evitar los desplazamientos innecesarios, planificar el viaje con suficiente antelación, elegir un lugar adecuado para observar el fenómeno, no detener nunca el vehículo en el arcén o en la calzada para verlo, extremar la atención al volante, prestar especial atención a los usuarios más vulnerables, planificar también el regreso, respetar las medidas especiales de circulación que se establezcan y consultar la información oficial antes y durante el viaje.