Según la evaluación de los progresos de los 27 Estados miembros, el número de fallecidos en España aumentó un 2 % entre 2019 y 2024, mientras que los heridos graves crecieron un 8 % entre 2019 y 2023. Esta evolución sitúa al país fuera de la trayectoria necesaria para cumplir la hoja de ruta europea.

Cifras que no cuadran con la meta

En 2024 se registraron en España 1.785 personas fallecidas y 9.265 heridas graves en siniestros viales. Esto supone 37 muertes por millón de habitantes, por debajo de la media de la Unión Europea (45), pero insuficiente para alcanzar el objetivo intermedio fijado para esta década.

El informe comunitario señala que el número de víctimas mortales fue aproximadamente un 31 % superior al valor objetivo previsto para 2024, y el de heridos graves un 32 % por encima del nivel marcado en 2023. Por ello, concluye que España "no se encuentra en vías de cumplir los objetivos de 2030".

Pese a la advertencia, Bruselas reconoce los avances impulsados en los últimos años. Entre ellos destaca la estrategia nacional de seguridad vial para 2030 y la aplicación de medidas como el límite de 30 km/h en vías urbanas, así como la integración de la seguridad vial en los planes de movilidad urbana sostenible. La Comisión considera que la ejecución de la estrategia 2021-2024 ha sido "fluida" y sin lagunas reseñables. No obstante, subraya que el progreso es lento e incita a revisar el grado de cumplimiento de las acciones previstas y a reforzar las medidas allí donde sea necesario.

Estancamiento en Europa

A nivel comunitario, 19.940 personas fallecieron en las carreteras de la UE en 2024, lo que representa una reducción del 12 % respecto a 2019. Sin embargo, el descenso anual está por debajo del 4,6 % necesario para alcanzar la meta de 2030.

La Comisión insiste en que las carreteras europeas siguen siendo las más seguras del mundo, pero advierte de un estancamiento preocupante. Además del objetivo intermedio de 2030, la Unión Europea mantiene la meta de eliminar por completo las muertes por accidente de tráfico en 2050.

Los accidentes de tráfico suponen una importante carga social, sanitaria y económica para los Estados miembros. Bruselas estima que el coste socioeconómico externo de las lesiones mortales, graves y leves ronda el 2 % del PIB de la UE.

Cumplir el objetivo de reducción para 2030 permitiría evitar alrededor de 11.000 muertes y reducir significativamente las cerca de 100.000 lesiones graves que se producen cada año en las carreteras europeas. Para ello, la Comisión apuesta por integrar la seguridad vial de forma transversal en las políticas de transporte, urbanismo y movilidad, con especial atención a los usuarios vulnerables y a la expansión de la micromovilidad.