En caso de accidente, el material utilizado en su fabricación puede minimizar los daños a los pasajeros. En un laboratorio de Zaragoza comprueban la resistencia de los asientos de coches, trenes o aviones.

Este tipo de materiales son los que se utilizan en lanzaderas aeroespaciales, satélites, materiales que al final por su ligereza en el espacio lógicamente tienen que tener unas cualidades que otros materiales en otros sectores no los debería de tener.