Elia era una joven muy activa. Estudiaba para prepararse el grado superior de Radiología y trabajaba como monitora y socorrista, además de dedicarse al mundo de la moda como modelo. El 24 de diciembre de 2025, mientras se dirigía con sus padres a una cena de Navidad, un cambio de rasante y el deslumbramiento del conductor del vehículo que circulaba delante provocaron el accidente.
Elia viajaba dormida en una posición inadecuada y sufrió un fuerte latigazo cervical que le provocó una lesión medular. Sus padres también resultaron heridos. "Por desgracia me he quedado tetrapléjica, pero no es el fin del mundo, porque al menos estoy aquí". "Mis padres están cerca del hospital y vienen todos los días. Lo agradezco muchísimo, porque esto sería horrible sin ellos".
"Cuando vayas al volante, estate preparado, sin distracciones. Cuidado con el sol de frente y mantén las distancias". Ahora, su objetivo es seguir adelante y transmitir un mensaje de esperanza. Quiere demostrar que, después de un accidente, la vida cambia, pero hay que seguir luchando.

