Judit es una joven deportista que estudia Bachillerato y sueña con estudiar Psicología. Antes del accidente, tenía una vida llena de objetivos deportivos, estudios y proyectos. El 1 de junio de 2026, mientras se dirigía a la playa con unos amigos, el vehículo en el que viajaba sufrió un accidente al salir de una rotonda. Judit llevaba puesto el cinturón de seguridad, pero sufrió una lesión medular que le provocó la pérdida de movilidad de cintura para abajo.

La adaptación no está siendo fácil. "Las noches son terribles. Tengo gritos y pesadillas. Mi subconsciente todavía no lo ha aceptado". Aun así, las terapias y el apoyo del personal del hospital le están ayudando a recuperar poco a poco su independencia. En el centro también participa en diferentes actividades que hacen que el hospital se convierta, por momentos, en un hogar.

"Nos puede pasar a cualquiera de un día para otro". Dentro de todo lo ocurrido, también encuentra un lado positivo: está creciendo como persona y descubriendo una perspectiva de la vida que nunca antes había imaginado. Su próximo objetivo es retomar sus estudios y volver, poco a poco, a entrenar su deporte favorito, las artes marciales.