Mientras cientos de miles de personas celebraban la victoria en las calles, los bares y las casas, las llamadas al 016, el teléfono de atención a la violencia machista, comenzaron a repuntar. La franja horaria con mayor incremento fue la comprendida entre las once de la noche del domingo y las siete de la mañana del lunes, con una subida del 120,8% respecto a la misma franja de la semana anterior.
Durante el día del domingo, en cambio, las llamadas fueron incluso inferiores a las de otros domingos del mes. La tendencia se invirtió en cuanto terminó el partido, y se mantuvo durante la madrugada del lunes, jornada en la que, computando todas las horas, el incremento respecto al lunes precedente fue del 21,9%.
El correo electrónico, el canal que más creció
El Ministerio de Igualdad no ha facilitado cifras absolutas, solo porcentajes, pero estos crecen todavía más si se atiende a los otros canales de este servicio de atención. El correo electrónico habilitado por el 016 registró un aumento del 1.000% respecto al lunes anterior, muy por encima del resto de vías de contacto. El chat online subió un 60%, mientras que el canal de WhatsApp fue el que menos creció, con un repunte del 8,75%.
El aumento generalizado en todos los servicios del 016 refuerza el vínculo entre la violencia machista y las grandes celebraciones futbolísticas que distintos especialistas llevan días señalando. El debate se instaló en España el martes, cuando en menos de 24 horas se conocieron dos crímenes machistas, en Antequera (Málaga) y en Alameda de la Sagra (Toledo), a los que se sumó un tercer caso investigado como feminicidio fuera de la pareja o expareja, en Benahavís, también en Málaga. Un cuarto suceso, en Almoradí (Alicante), que en un primer momento se investigó como posible violencia de género, quedó finalmente descartado tras la autopsia.
La relación entre grandes citas deportivas y el aumento de la violencia contra las mujeres no es un fenómeno nuevo, aunque en España apenas se ha estudiado hasta ahora. En países como Estados Unidos o Reino Unido lleva años documentándose, con conclusiones similares. Este mismo año, ONU Mujeres y UNICEF impulsaron en mayo una campaña bajo el lema "La violencia contra las mujeres no es parte del juego", en la que advertían de que, durante partidos como los del Mundial, las llamadas a líneas de emergencia pueden llegar a dispararse hasta un 30%.
En Reino Unido, este tipo de campañas se remontan a 2014, cuando la organización Tender lanzó un anuncio que mostraba a una mujer aguardando con temor el resultado de un partido de la selección inglesa en el Mundial de Brasil. El mensaje final advertía de que la violencia machista había aumentado un 38% cada vez que Inglaterra quedaba eliminada de un Mundial.
Aquella cifra procedía de un estudio de la Universidad de Lancaster que analizó datos policiales de tres torneos disputados entre 2002 y 2010. La investigación concluyó que los incidentes de violencia doméstica crecían con fuerza tanto si la selección inglesa perdía como si ganaba o empataba, y que ese efecto se prolongaba incluso al día siguiente del partido.
Una revisión sistemática publicada en 2022, que analizó más de 1.400 estudios previos sobre grandes eventos deportivos y violencia machista hasta 2020, subrayó que el vínculo entre la cultura deportiva y la violencia contra las mujeres está ampliamente documentado, y lo relacionó con la manera en que el deporte suele reforzar modelos de masculinidad asociados a la violencia. Sus autoras reconocían, no obstante, que faltan estudios fuera del ámbito angloamericano y que factores como la rivalidad entre equipos o la carga emocional de cada partido pueden influir en la magnitud del fenómeno.
El papel del alcohol
A esa carga emocional, el médico forense y exdelegado del Gobierno contra la violencia de género Miguel Lorente añadía días atrás otro factor ampliamente estudiado: el consumo de alcohol asociado a este tipo de celebraciones, al que se refería como un elemento que desinhibe y puede volver la violencia más explosiva. El experto insistía, en todo caso, en que tanto el alcohol como el ambiente de las celebraciones son solo factores que pueden interactuar con la violencia, pero que el único responsable de un asesinato machista es el hombre que lo comete, y su único motivo, el machismo.
El peor balance desde 2019
Con los crímenes de esta semana, ya son 31 las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de 2026. Desde que arrancó la estadística oficial, en 2003, la cifra asciende a 1.372. Este año, además, 20 menores han quedado huérfanos por esta violencia, lo que eleva a 530 el total de menores huérfanos desde que se empezó a contabilizar este dato, en 2013.
Cómo pedir ayuda
Las víctimas de violencia machista, así como sus familiares y su entorno, pueden pedir ayuda las 24 horas del día, todos los días del año, a través del teléfono 016, que atiende en 53 idiomas y no deja rastro en la factura telefónica, aunque conviene borrar la llamada del dispositivo. También es posible contactar por correo electrónico, en la dirección 016-online@igualdad.gob.es, o por WhatsApp, en el número 600 000 016. Los menores, por su parte, pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR, el 900 20 20 10. En una situación de emergencia se puede llamar al 112, o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062); si no fuera posible realizar la llamada, existe también la aplicación ALERTCOPS, que envía una alerta a la Policía con geolocalización.
