A esta conclusión ha llegado un nuevo estudio en este ámbito, liderado por un equipo de investigación del centro vasco BC3, que ha sido publicado en la revista Global Change Biology. Este trabajo, según ha señalado el centro de investigación sobre cambio climático ubicado en Leioa (Bizkaia), ha sido desarrollado con datos de 46 bosques de todo el mundo y supone el mayor estudio de este tipo realizado hasta ahora. Según sus responsables, la investigación completa lagunas fundamentales sobre el impacto de los cambios en las precipitaciones en los suelos forestales, que albergan la asombrosa cifra de 430 millones de especies, más de la mitad de todas las especies del planeta.

Acogen el 90 % de los hongos del mundo, el 85 % de las plantas y más del 50 % de las bacterias y el 59 % de la vida en general. La investigación, que forma parte del proyecto europeo HoliSoils, muestra que las sequías reducen la abundancia de invertebrados del suelo en torno a un 35 %, mientras que el aumento de las precipitaciones provoca incrementos de magnitud similar. Según el análisis, los efectos más graves del impacto de la sequía entre los invertebrados serían más graves para grupos como los colémbolos y los ácaros que para invertebrados diminutos como los nematodos, o grupos más grandes como los escarabajos. Esto significa que entre las especies más afectadas se encuentran muchas que contribuyen a mejorar la salud del suelo comiéndose las hojas muertas e incorporando esta materia orgánica al suelo.

Araña
Araña | Sinc

El investigador del BC3 y autor principal del estudio, Phil Martin, ha puesto de manifiesto que los hallazgos del equipo "pueden ayudar a predecir con mayor exactitud las futuras respuestas de los invertebrados del suelo al cambio climático, así como sus posibles consecuencias para el funcionamiento y la salud del suelo". "A largo plazo -ha avisado- estos cambios podrían amenazar la salud de los bosques y su capacidad para prestar servicios ecosistémicos como el ciclo de nutrientes". El estudio evidencia que muchas de las especies más afectadas por la sequía se alimentan de raíces de plantas, hojas muertas u hongos y bacterias en los suelos, todo lo cual puede verse reducido por la sequía. Además, los ácaros y los colémbolos tienen menos capacidad que los escarabajos para desplazarse y encontrar zonas más húmedas dentro de los bosques, por lo que corren más riesgo de secarse. Según el profesor asociado de la Universidad Aix Marseille y coautor del estudio, Mathieu Santonja, estos animales "han desarrollado una amplia gama de adaptaciones" a los regímenes de precipitaciones, pero "los grandes cambios" que se registran ahora en las lluvias causan efectos en los invertebrados del suelo, ya que algunos se adaptan menos "a los recursos alimenticios alterados".

El estudio también sugiere que los invertebrados de las distintas regiones podrían verse afectados de forma diferente. Los bosques de las regiones con un aumento de las sequías, como el sur de Europa y América Central, probablemente verán disminuir sus poblaciones de invertebrados del suelo y, por el contrario, las regiones con un aumento de las precipitaciones, como el norte de Europa y Norteamérica, podrían verlas incrementadas. A pesar de que se trata del estudio "más sólido" de este tiempo realizado hasta la fecha, los investigadores abogan por seguir investigando para relacionar los efectos de los cambios en las precipitaciones sobre los invertebrados que se han confirmado con los cambios en la salud del suelo.