Los incendios forestales alcanzan cada vez mayores dimensiones, superando en muchos casos la capacidad de extinción disponible. Detectarlos cuando todavía son de pequeña magnitud, o poder anticipar cómo van a evolucionar, resulta crucial para evitar la pérdida de vidas, de biodiversidad, de bienes y de medios de vida, así como para impedir que los bosques dejen de captar y almacenar CO2 y se conviertan en grandes emisores de este gas.
Con el objetivo de ayudar en esta carrera contra el fuego y el calentamiento global, nace FireSat, la primera constelación de satélites creada específicamente para monitorizar incendios forestales desde el espacio, cuyas primeras imágenes acaban de hacerse públicas. La meta del proyecto es ofrecer datos de todo el planeta cada 20 minutos, o incluso en menos tiempo, a partir de 2030, y ser capaz de alertar de incendios de tan solo 5x5 metros de dimensión, el equivalente al tamaño de dos plazas de aparcamiento.
Un proyecto que se adelanta a la ESA
El sistema ha sido desarrollado por Muon Space, empresa tecnológica estadounidense especializada en la fabricación de satélites para la observación de la Tierra, junto con Earth Fire Alliance, una coalición global sin ánimo de lucro que construye infraestructura tecnológica para detectar, monitorizar y comprender los incendios, con el objetivo de ofrecer datos útiles a bomberos, administraciones y científicos.
FireSat cuenta además con el respaldo de varios colaboradores destacados, entre ellos el Bezos Earth Fund, del fundador de Amazon, Jeff Bezos; Google.org, la rama filantrópica de Google; y la Gordon and Betty Moore Foundation, fundada por el cofundador de Intel Gordon Moore y su esposa.
La iniciativa, que ya está en marcha, se adelanta a la Agencia Espacial Europea (ESA), que recientemente anunció su intención de desarrollar una constelación propia de satélites capaz de detectar incendios forestales desde el espacio y activar automáticamente nuevas observaciones mediante inteligencia artificial. Según explicó el director general de la ESA, Josef Aschbacher, la idea consistiría en disponer de suficientes satélites en órbita como para obtener imágenes actualizadas de una misma zona cada 20 o 30 minutos aproximadamente, aunque por el momento se trata solo de un proyecto en fase de idea.
Una constelación que superará los 50 satélites
Los tres primeros satélites de FireSat fueron lanzados el pasado mes de julio y, según los responsables de la iniciativa, está previsto que a finales de este año puedan ofrecer datos de las regiones más propensas a sufrir incendios forestales al menos dos veces al día.
Entre 2027 y 2029, la constelación se irá ampliando con la puesta en órbita de más de 20 satélites adicionales, con el objetivo de alcanzar una cobertura global ya en 2028 y de ofrecer datos actualizados cada hora en 2029. En los primeros años de la década de 2030, FireSat superará los 50 satélites en órbita y será capaz de suministrar datos de todo el planeta cada 20 minutos o menos.
Un instrumento infrarrojo capaz de ver a través del humo
Según han explicado a EFEverde fuentes de la iniciativa, los satélites de FireSat están equipados con un instrumento infrarrojo multiespectral de seis canales, capaz de tomar imágenes simultáneamente en las bandas visible, infrarroja cercana e infrarroja de onda corta, media y larga. Los datos infrarrojos de alta fidelidad resultan esenciales para detectar incendios en sus fases iniciales, monitorizar la dinámica del fuego y rastrear otras anomalías térmicas. El sistema, diseñado específicamente para la detección de incendios, es capaz de "ver" a través del humo y las nubes para identificar igniciones tempranas y rastrear fuegos activos que otros sistemas espaciales pasan por alto.
Los satélites operan en órbita terrestre baja, con una franja de observación de 1.500 kilómetros de ancho y una distancia de muestreo del suelo de 50 metros justo bajo el satélite, que se sitúa en torno a los 80 metros de media en el conjunto de toda la franja de medición.
De pequeños focos a grandes incendios
La resolución, la sensibilidad y el amplio rango dinámico del instrumento permiten detectar incendios pequeños y de baja temperatura, de tan solo 5x5 metros, al mismo tiempo que puede captar imágenes de incendios intensos y de altas temperaturas sin que el sensor llegue a saturarse. Sus múltiples bandas infrarrojas ayudan además a distinguir los incendios forestales reales de los falsos positivos y a medir la intensidad del fuego, proporcionando datos actualizados, de alta resolución y directamente utilizables tanto a administraciones públicas como a empresas.
Un objetivo más amplio que la simple detección
Según explican desde la iniciativa, el propósito de FireSat es contribuir a mejorar la respuesta global frente a los incendios, aportando datos útiles para la toma de decisiones a servicios de emergencia, científicos, gestores del territorio, responsables políticos y comunidades que se enfrentan a amenazas crecientes de incendios forestales.
Más allá de permitir una detección más temprana y un seguimiento más preciso de los incendios, el proyecto generará también un conjunto de datos científicos globales sobre el comportamiento del fuego, con un nivel de consistencia y detalle que, según sus responsables, nunca antes había existido. Estos datos no solo mejorarán la operativa de extinción, sino que también contribuirán a la modelización del comportamiento del fuego, a la investigación ecológica y a los esfuerzos de recuperación posteriores a los incendios.
Según sus impulsores, FireSat añade algo que hasta ahora no existía: una monitorización continua desde el espacio. Para el desarrollo del proyecto, el equipo ha entrevistado a más de 200 bomberos, responsables de trabajos de extinción y científicos especializados en la materia.
Un salto respecto a los sistemas actuales
Hasta ahora, todos los satélites utilizados para detectar incendios forestales dependían de instrumentos diseñados principalmente para otros fines, como la predicción meteorológica, el cartografiado de la cubierta terrestre o la investigación climática, en los que la detección de incendios era solo una capacidad secundaria. Este es el caso, por ejemplo, de los satélites Sentinel del sistema europeo Copernicus, que se emplean con múltiples propósitos, como la monitorización de suelos, océanos, atmósfera, emergencias o incendios, según han explicado las mismas fuentes.
Por su parte, el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) utiliza actualmente el servicio FIRMS de la NASA, que se apoya en los instrumentos de uso múltiple MODIS —capaz de detectar incendios activos con una resolución de un kilómetro— y VIIRS, que mejora esa resolución hasta los 375 metros.
