Los animales han pasado su primer año de vida bajo cuidados especializados en el Centro de Gestión del Medio Marino Andaluz (CEGMA), donde han sido sometidos a un seguimiento sanitario continuado para garantizar su desarrollo antes de regresar al mar.

Un traslado para garantizar la supervivencia del nido

La suelta ha contado con la participación de escolares del CEIP Bartolomé Flores de Mojácar, además de representantes de las administraciones públicas y de las entidades que han colaborado en la conservación de los ejemplares. Las tortugas proceden de un nido localizado el 22 de junio de 2025 en la playa de la Piedra Villazar. El hallazgo fue realizado por los servicios municipales y supuso el quinto caso de anidamiento registrado en una playa de la provincia de Almería desde el año 2001. Tras localizarse los huevos, los especialistas determinaron que la ubicación original presentaba riesgos para su conservación. La posibilidad de inundaciones provocadas por mareas o temporales llevó a trasladar el nido a una zona más segura de la playa de Río Abajo, donde finalmente se produjo la eclosión.

Una vez nacieron las crías, estas fueron trasladadas a las instalaciones del CEGMA para iniciar un programa de crianza controlada. Durante los primeros días fallecieron cuatro ejemplares y, meses después, en enero de 2026, otros 25 murieron a consecuencia de un brote infeccioso. Los ejemplares que han logrado completar el proceso superan actualmente los 1,2 kilogramos de peso y presentan un estado de salud adecuado para afrontar su regreso al medio natural. A lo largo de los últimos doce meses, las tortugas han sido sometidas a controles periódicos destinados a evaluar su crecimiento y estado sanitario. El programa ha incluido pesajes semanales y revisiones veterinarias individualizadas para supervisar su evolución clínica y su condición corporal. Además del trabajo desarrollado en el CEGMA, el Acuario de Roquetas de Mar y Selwo Marina también han colaborado en el cuidado de varios ejemplares, participando en el seguimiento de su desarrollo antes de la liberación.

Una especie amenazada en el Mediterráneo

La tortuga boba es una especie amenazada que habita principalmente en mares cálidos. Puede llegar a superar el metro de longitud y alcanzar más de 100 kilos de peso en la edad adulta. Desde la Junta de Andalucía consideran que esta nueva liberación representa un nuevo paso en las labores de conservación de la especie y en la protección de la biodiversidad marina de la comunidad autónoma.

Asimismo, apuntan que el aumento de los casos de anidación registrados en los últimos años podría estar relacionado con diversos factores, entre ellos la posible expansión de las áreas de reproducción de la especie debido al incremento de la temperatura del mar Mediterráneo. A ello se suman una mayor concienciación ciudadana y los avances en el conocimiento científico sobre estos animales. La liberación de los 27 ejemplares pone fin a un año de cuidados y seguimiento y marca el inicio de una nueva etapa para unas tortugas que regresan al mar tras superar sus primeros meses de vida bajo protección humana.