Durante el periodo comprendido entre el 1 de marzo y el 31 de mayo, la península registró una media térmica de 14,0 grados, lo que representa un aumento de 1,6 grados respecto a la media estacional del periodo 1991-2020. Esta cifra sitúa a la primavera de 2026 como la segunda más cálida desde el comienzo de la serie en 1961, solamente superada por la del año 2023, que fue dos décimas de grado más cálida. De las quince primaveras más cálidas registradas, doce han ocurrido en este siglo XXI, un dato que confirma que el calentamiento ya no es la excepción, sino la norma reciente en el clima español.
La estación arrancó con un mes de marzo normal en cuanto a temperaturas, pero abril fue extremadamente cálido, el más cálido de toda la serie histórica, con zonas que registraron en promedio temperaturas hasta 4 grados superiores a lo normal. Mayo, por su parte, comenzó con un ambiente frío para la época, pero un intenso episodio cálido a partir del día 19 hizo que, en conjunto, tuviese carácter muy cálido. En ese último episodio se alcanzaron máximas de 40,5 grados en el aeropuerto de Sevilla y 39,5 grados en el de Córdoba el 31 de mayo, y 16 estaciones superaron su récord de temperatura máxima en primavera.
Una primavera cálida y seca, salvo en Canarias
Más allá del calor, la primavera de 2026 también destacó por la escasez de lluvias. Los 134 milímetros acumulados en la España peninsular suponen el 75% del valor normal del periodo de referencia 1991-2020, lo que convierte a esta primavera en la decimocuarta más seca desde 1961 y la séptima del siglo XXI, empatada con la de 2014. Las zonas más secas se concentraron en el nordeste peninsular, Asturias y el norte de Castilla y León, mientras que Extremadura, Andalucía occidental y Galicia también registraron un carácter muy seco, con zonas costeras incluso extremadamente secas.
La excepción la puso el archipiélago canario: en Canarias, esta fue la primavera más húmeda de toda la serie desde 1961, un contraste que refleja la disparidad de comportamientos climáticos dentro del propio territorio español.
El Mediterráneo, en máximos históricos
La ministra adelantó también datos del informe sobre el estado del clima en España en 2025, que se presenta hoy a los medios. Según explicó en la red social Bluesky, en 2025 el agua del Mediterráneo alcanzó en algunas zonas su temperatura más alta desde 1940, lo que convierte a ese año en el segundo con las temperaturas más altas registradas en aguas españolas, solo superado por 2023. Muchas zonas del Mediterráneo, de hecho, batieron récords de temperatura media anual.
El promedio de la temperatura del agua del mar en las zonas circundantes a España fue de 20,1 grados durante 2025.
El informe revela además que la temperatura media anual en España ha ascendido 1,75 grados desde 1961 hasta 2025, una cifra que confirma la tendencia de calentamiento sostenido que atraviesa el país. El año pasado fue, de hecho, el tercer año más cálido registrado en España, empatado con 2024 y solo por detrás de 2022 y 2023.
El verano pasado fue, junto con el de 2022, el más cálido desde que existen registros. Durante esos meses se produjeron dos importantes olas de calor, una de las cuales, la de agosto, desató una gran oleada de incendios forestales en el país, según recordó la ministra.
Un verano de 2026 que se anticipa también caluroso
Los datos de esta primavera no son un episodio aislado. Los modelos estacionales manejados por la Aemet sitúan entre el 50% y el 70% la probabilidad de que el verano de 2026 sea más cálido de lo normal en la mayor parte del país, con cifras que rondan el 50% en la Península, el 60% en los tercios norte y este, y hasta el 70% en Baleares. Para el tramo central de la temporada, el trimestre julio-agosto-septiembre, la probabilidad de que sea más cálido de lo habitual supera el 70% en gran parte del territorio.
La tendencia, según los expertos, es clara: en la última década España ha encadenado numerosos récords de temperaturas máximas, y todo apunta a veranos cada vez más largos, más cálidos y con mayor frecuencia de episodios extremos en los próximos años.
