Cambiar un producto como un plato de cuchara, propio de las épocas frías, por ensaladas, gazpachos, y verduras, entre otros, es altamente recomendable, como ha señalado la endocrinóloga Holanda, quien hace hincapié en que es esencial consumir productos de temporada y proximidad.

Las frutas de verano con mayor contenido de agua son la sandía (93%), el melón (88%), el albaricoque (86%) y las ciruelas (84%). Por su parte, las hortalizas con un elevado contenido en agua son el tomate (94%), el pepino (96%), la endibia (94%), la cebolla (90%) y el apio (94%), entre otras.

Por ello, advierte la endocrinóloga, es fundamental cuidar la higiene de los alimentos ya que se trata de una época en la que existe más riesgo de intoxicación alimentaria debido a las temperaturas exteriores.

Dietas a corto plazo

Antes de la llegada del verano, muchas personas optan por comenzar una dieta para adelgazar, como la conocida operación bikini. Pero, como incide Hollanda, es fundamental conocer el estado nutricional de la persona con el fin de evaluar si es necesario bajar de peso y cuánto.

Es muy importante acudir a un profesional y tener en cuenta que un cambio en el estilo de vida se hace durante un período de tiempo largo o de forma indefinida, pero si se vuelve a los malos hábitos previos y, al año siguiente, vuelta a empezar, cabe destacar que estos ciclos no son buenos para nuestra salud física ni psicológica porque genera frustración, sensación de fracaso y problemas de autoestima.

De igual manera, es muy importante considerar cuál debe ser el ritmo de pérdida de peso para llevar el tratamiento a cabo de forma segura con el fin de evitar complicaciones, así como realizar planes de alimentación equilibradas, evitando aquellas que eliminan completamente algunos grupos de alimentos y obligan a tomar suplementos de vitaminas y minerales, ya que pueden ocasionar complicaciones.

Sin embargo, como señala la coordinadora del Área de Obesidad de laSEEN,cualquier momento del año es apropiado para cuidarse y realizar una dieta saludable, desaconsejando por completo las campañas "operación bikini", "retos de corto plazo" y "comparaciones antes/después".

El ejercicio y la actividad física en verano

En relación a la realización de ejercicio físico durante el periodo estival, hay que aprovechar el tiempo libre y el buen clima para incrementar la actividad física al aire libre, sin necesidad de recurrir a un gimnasio, paseando, realizando senderismo, montando en bicicleta, nadando en la playa o la piscina, realizando algún deporte al aire libre y jugando a las palas en la playa.

Pese a ello, hay que tener en cuenta las altas temperaturas y escoger los horarios muy temprano en la mañana o en la tarde-noche, así como estar muy atentos a la hidratación y descansos y no olvidar la protección solar.