La investigación, desarrollada en el marco del proyecto europeo LIFE Pyrenees4Clima, apunta a una tendencia clara, el aumento sostenido de las temperaturas en todo el sistema pirenaico. Los autores del trabajo señalan que este cambio térmico no es un fenómeno aislado, sino parte de un patrón más amplio de calentamiento que afecta a la cordillera en su conjunto.
Consecuencias
La pérdida de días fríos y la expansión de los días cálidos reflejan la aceleración del cambio climático en zonas de alta montaña, especialmente sensibles a las variaciones de temperatura. El estudio subraya que estos cambios pueden tener implicaciones directas en los ecosistemas, la disponibilidad de agua y la dinámica de nieve y hielo en los Pirineos. El informe detalla que la temperatura media en los Pirineos ha aumentado 1,9 °C desde 1959, con un incremento que llega a 2,7 °C en verano, además de un crecimiento sostenido de las llamadas noches tropicales, aquellas en las que el termómetro no baja de los 20 °C. Para Jordi Cunillera, jefe del equipo de cambio climático del Meteocat, estos datos confirman una tendencia inequívoca.
El estudio, integrado en el proyecto europeo LIFE Pyrenees4Clima, refuerza la evidencia de que el calentamiento global está alterando de forma acelerada las condiciones climáticas de alta montaña, especialmente sensibles a las variaciones térmicas. Los investigadores advierten de que estos cambios pueden tener efectos directos sobre los ecosistemas, la disponibilidad de agua y la dinámica de nieve y hielo en toda la cordillera.
Incrementan las rachas cálidas y se reducen las frías
El estudio también detecta un incremento en la duración de las rachas cálidas, es decir, los periodos consecutivos con temperaturas máximas extremadamente elevadas, mientras que las rachas frías se reducen de forma sostenida. Este desplazamiento térmico, advierten los investigadores, puede alterar de manera significativa los ecosistemas de alta montaña. Entre los efectos más preocupantes figuran el aumento de la temperatura del agua en los lagos pirenaicos y la reducción del tiempo en que permanecen cubiertos por hielo, un cambio que puede modificar la columna de agua y favorecer episodios de falta de oxígeno.
El trabajo forma parte del Butlletí d’Indicadors de Canvi Climàtic dels Pirineus (BICCPIR), una publicación anual que analiza la evolución del clima en la cordillera a partir de series de temperatura y precipitación que abarcan desde 1959 hasta 2024. Este boletín, integrado en el proyecto europeo LIFE Pyrenees4Clima, se ha convertido en una herramienta clave para entender cómo el calentamiento global está transformando uno de los sistemas montañosos más sensibles de Europa.

