El 29 % de los consumidores europeos conserva en casa pequeños aparatos electrónicos que ya no utiliza, como cargadores, auriculares, luces LED o juguetes electrónicos, en lugar de reciclarlos. Así lo revela un estudio publicado con motivo del Día Internacional de los Residuos Electrónicos, que se celebra este miércoles.
La encuesta, encargada por la plataforma WEEE Forum y realizada por Bellegarde Scientific Consulting entre 10.245 adultos de doce países europeos, analiza el auge de la llamada «tecnología rápida» (fast tech): dispositivos electrónicos pequeños, baratos y fácilmente reemplazables, cuyo consumo sigue una lógica similar a la de la "moda rápida" (fast fashion).
Una presencia casi universal en los hogares
El 87 % de los encuestados posee al menos uno de estos productos y el 78 % compró alguno durante los últimos doce meses. Además, al menos un 44 % tiene más de cinco.
El problema llega cuando dejan de usarse
La dificultad aparece cuando esos aparatos dejan de utilizarse. El 29 % de los compradores reconoce conservarlos en casa, frente al 27 % que los llevó a centros de reciclaje o instalaciones municipales y al 19 % que recurrió a puntos de recogida en comercios.
Además, un 23 % asegura haber arrojado alguna vez estos dispositivos a la basura doméstica y un 21 %, al contenedor de plásticos, prácticas que impiden recuperar los metales, plásticos y otros materiales que contienen.
El punto ciego de los residuos electrónicos
El director general del WEEE Forum, Pascal Leroy, ha señalado que la tecnología rápida es el punto ciego del mundo de los residuos electrónicos. Leroy ha advertido de que el Black Friday y las Navidades volverán a introducir en los hogares una enorme oleada de aparatos electrónicos baratos.
Conscientes de su corta vida, pero satisfechos con ellos
La encuesta refleja que muchos consumidores son conscientes de la escasa durabilidad de estos productos: el 58 % recuerda haber tenido alguno que utilizó durante seis meses o menos y el 39 % uno que desechó sin llegar a utilizarlo, tras un único uso o en menos de un mes.
Pese a ello, el 61 % se declara satisfecho con este tipo de dispositivos y el 59 % afirma que sustituiría un aparato barato averiado por otro igualmente económico.
