Según el último informe del laboratorio de ideas Ember, en 2025 las energías renovables superaron a la electricidad generada con carbón a nivel global, alcanzando un histórico 33,8 % del mix energético frente al 33 % del combustible fósil. Este cambio de paradigma ha sido posible gracias a un despliegue solar sin precedentes que ha logrado frenar, por primera vez fuera de un contexto de pandemia, el crecimiento neto de la generación con fuentes contaminantes.

El sector solar ha sido el verdadero motor de este cambio, con un crecimiento del 30 % en el último año. Para entender la magnitud de esta cifra, la generación solar mundial equivale ya a la demanda eléctrica de toda la Unión Europea. Este empuje, liderado por China; que representa más de la mitad del crecimiento en capacidad, ha permitido que las energías limpias cubran por sí solas todo el aumento de la demanda eléctrica mundial, desplazando de forma efectiva la necesidad de quemar más carbón o petróleo para iluminar el planeta.

El vuelco de los gigantes: China e India

El dato más revelador de este informe es el cambio de tendencia en China e India, los dos países que históricamente han liderado el aumento de emisiones. En 2025, y por primera vez en este siglo, la generación fósil ha caído simultáneamente en ambas potencias gracias a una instalación récord de infraestructuras limpias. Este giro estratégico ha sido el que finalmente ha inclinado la balanza global, demostrando que incluso en las economías con mayor crecimiento demográfico e industrial, la transición energética es ya una realidad imparable y rentable.

En el continente europeo, la Unión Europea sigue a la cabeza del proceso. La generación solar y eólica ya representa el 30 % del mix total de los 27, un salto espectacular si se compara con el discreto 5 % que suponía en 2010. Países como Dinamarca, donde la eólica ya aporta el 58 % de la electricidad, o Hungría, líder en solar con un 27 %, marcan el camino hacia una independencia energética que busca proteger a los ciudadanos de la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles importados.

Baterías y redes: los retos de la nueva realidad

La transición hacia un sistema limpio cuenta con un aliado tecnológico fundamental: el almacenamiento. En 2025, el despliegue de baterías permitió trasladar el 14 % de la generación solar diurna a otras horas del día, garantizando suministro las 24 horas. Este avance se ha visto favorecido por una caída drástica de los costes de almacenamiento, que se redujeron un 45 % en un solo año. Sin embargo, el informe advierte de que el éxito futuro depende de una "modernización urgente" de las redes eléctricas, muchas de ellas envejecidas y diseñadas para un modelo energético que ya es cosa del pasado.

La electricidad limpia y barata no es solo una victoria ecológica, sino una herramienta de seguridad nacional y económica. El siguiente paso es adaptar los marcos regulatorios para manejar un mundo donde el sol y el viento son las principales fuentes de energía. El hito de 2025 no es solo una cifra estadística; es la confirmación de que la humanidad ha encontrado la clave para desacoplar el progreso económico de la destrucción del medio ambiente.