Elegido como Ave del Año 2026, el jilguero es una de las especies más familiares y visibles del país. Sin embargo, los programas de seguimiento científico muestran una tendencia descendente que coincide con el deterioro generalizado que también afecta a otras aves comunes en España.

Gran presencia en España

Con una población estimada entre 14 y 15 millones de ejemplares, el jilguero está presente en prácticamente todo el territorio, incluidas Baleares y Canarias. Casi la mitad de sus individuos se concentran en Andalucía, Castilla-La Mancha y Castilla y León, donde encuentra paisajes agrícolas y entornos naturales que favorecen su reproducción y alimentación. Aunque figura como especie de "preocupación menor" en la Lista Roja Europea, el jilguero se enfrenta a presiones crecientes, la mayoría vinculadas a la actividad humana. SEO/BirdLife señala como factores clave los cambios en los usos agrarios, la desaparición de barbechos, cunetas y linderos, y la reducción de espacios donde crecen plantas silvestres, esenciales para su dieta.

El uso intensivo de pesticidas y herbicidas agrava aún más la situación, ya que disminuye la disponibilidad de semillas y afecta a la biodiversidad que sostiene a la especie. A ello se suma la captura ilegal con fines comerciales. Aún persisten prácticas de captura para canto, cría o hibridación, pese a estar prohibidas por la normativa europea de protección de aves silvestres. El ornitólogo Luis Martínez destaca que el jilguero es fácilmente reconocible por su llamativa combinación de colores, una máscara roja, cabeza blanca y negra, y unas alas negras con una franja amarilla que lo delatan incluso en vuelo.

Principales características

Su canto también es característico debido a una mezcla de tintineos y gorjeos cortos, especialmente variado en los machos durante la época de celo, aunque sin la velocidad típica del verdecillo. El jilguero es una especie migradora parcial, con movimientos locales y estacionales. En otoño e invierno forma bandadas en las que se mezclan individuos residentes con otros procedentes de países como Alemania, Suiza, Francia o Reino Unido.

Su situación no es aislada. Informes recientes de SEO/BirdLife muestran que otras especies habituales, como el gorrión común, el vencejo común o el serín verdecillo, también experimentan descensos poblacionales, lo que incrementa la preocupación por el estado de conservación de la avifauna española.