La Clínica Universidad de Navarra informa de la técnica llamada "Double-W", un método que consiste en elevar el paladar de forma que esté más rígido para que vibre menos o ni si quiera vibre cuando esté durmiendo. De esta forma, logramos que los ronquidos desaparezcan, logrando un mejor descanso. La operación es mínimamente invasiva, por lo que la persona puede acudir ese mismo día a su casa, gracias a la anestesia local.

El objetivo del estudio

Tal y como dice la Clínica Universidad de Navarra en su nota de prensa, según Baptista "El 80% de los pacientes redujo sus ronquidos a la mitad de intensidad y muchos dejaron de roncar a diario". Además, resalta que la intervención no produce "complicaciones graves". Un estudio revela que el 87% de los pacientes repetiría la operación si fuera necesario.

Para mejorar la apnea obstructiva del sueño existen varios métodos. La CUN habla de la CPAP que "mantiene las vías aéreas abiertas, aplicando una presión positiva continua". Permite el paso del aire gracias a el empuje de la vía aérea, logrando que la persona reduzca los ahogos relacionados a esta enfermedad. Esta enfermedad es diagnosticada cuando se interrumpe el 50% del flujo de aire por al menos 10 segundos. Los síntomas más comunes son sueño agitado, micciones frecuentes, sequedad orofaríngea, cefaleas matutinas y somnolencia diurna.

Cómo tratar la enfermedad

Debe ser tratada por especialistas en neumología, neurología, endocrinología u otorrinolaringología. Recientemente, la Sociedad Española del Sueño publicó un comunicado en el que se destaca que entre un 5% y un 10% de la población española podría sufrir este tipo de apnea. Aunque según los expertos, el verdadero problema está en que existe un 60% de personas que aún no se le ha diagnosticado.

Esta enfermedad, podría derivar a otras patologías de tipo cardiovascular, cerebrovascular, e incluso diabetes tipo 2 o deterioro cognitivo. Además, cada vez más estudios en diferentes países muestran la estrecha relación entre la apnea obstructiva y el cáncer.

Señala el jefe de sección de Neumología en el Hospital Universitario La Paz de Madrid que "hay evidencias que demuestran que la presencia de apnea del sueño aumenta el riesgo de tener un diagnóstico de cáncer, la agresividad del tumor y la mortalidad asociada al mismo". Además, las consecuencias llegan al sistema inmune, ya que disminuye su actividad ante células tumorales.

Si el paciente no lograse adaptarse a la CPAC, la CUN enumera alternativas como la terapia de estimulación del nervio hipogloso. Según Jorge de Abajo, especialista en otorrinolaringología, "consiste en colocar un implante electrónico mediante una técnica quirúrgica mínimamente invasiva".