Los investigadores consideran que estos efectos pueden tener una relevancia creciente en una sociedad marcada por el estrés y la desconexión con el entorno natural. La investigación fue liderada por expertos de la Universidad Anglia Ruskin, en Reino Unido, y publicada en la revista científica "Environment International".
El estudio más amplio de bienestar personal
El trabajo analizó las respuestas de 50.363 personas de entre 18 y 99 años procedentes de 58 países, convirtiéndose en el mayor estudio multinacional realizado hasta la fecha sobre la relación entre naturaleza, bienestar psicológico e imagen corporal. Los resultados muestran que las personas que mantienen un contacto más frecuente con espacios verdes tienden a sentirse mejor consigo mismas y presentan mayores niveles de satisfacción vital. Según los autores, uno de los elementos más importantes detrás de esta relación es la llamada "apreciación corporal", es decir, la capacidad de valorar y aceptar el propio cuerpo más allá de cuestiones puramente estéticas. El estudio también destaca el papel clave de la autocompasión. Los investigadores explican que pasar tiempo en la naturaleza favorece una actitud más amable hacia uno mismo y ayuda a reducir los pensamientos autocríticos. Este proceso contribuye a generar una percepción más equilibrada y positiva tanto del cuerpo como de la vida en general.
Los autores señalan que los entornos naturales ayudan a crear lo que los psicólogos denominan "tranquilidad cognitiva". Se trata de un estado mental en el que la atención funciona de manera relajada y sin el esfuerzo constante que suelen exigir los entornos urbanos. Frente al ruido, el tráfico, las pantallas y la sobreestimulación diaria de las ciudades, la naturaleza ofrece un ambiente que facilita la recuperación mental y emocional. Las imágenes suaves, los sonidos naturales y la sensación de desconexión que proporcionan parques, jardines o espacios verdes permiten reducir la fatiga psicológica y favorecen un estado de calma. Según el estudio, esta recuperación emocional ayuda a las personas a sentirse más revitalizadas y más satisfechas con su vida cotidiana.
Similitudes y coincidencias en edad, país e identidad de género
Otro de los aspectos destacados de la investigación es que los resultados fueron consistentes en prácticamente todos los grupos analizados. Los beneficios asociados al contacto con la naturaleza aparecieron de forma similar independientemente de la edad, el género o el país de origen de los participantes. Para los autores, esto demuestra que la relación positiva entre naturaleza y bienestar emocional puede tener un carácter universal. El profesor Viren Swami, autor principal del estudio, explicó que "Sabemos que pasar tiempo en la naturaleza es bueno para nuestra salud mental y física", aunque subrayó que esta investigación permite comprender mejor los mecanismos psicológicos que explican esos beneficios. Según indicó, la naturaleza no solo ayuda a reducir el estrés, sino que también puede influir en cómo las personas se perciben a sí mismas y en el grado de satisfacción que sienten con su vida.
Los investigadores consideran que estos resultados podrían tener implicaciones importantes en el ámbito de la salud pública. En un contexto donde los problemas relacionados con la salud mental y el estrés continúan aumentando, fomentar el acceso a espacios naturales podría convertirse en una herramienta sencilla para mejorar el bienestar de la población. Además, los expertos creen que el estudio refuerza la importancia de proteger y ampliar las zonas verdes, especialmente en las ciudades. La presencia de parques, jardines y espacios naturales accesibles no solo tendría beneficios medioambientales, sino también efectos positivos sobre la salud psicológica y emocional de las personas. La investigación aporta nuevas evidencias sobre cómo la conexión con la naturaleza puede influir directamente en la calidad de vida. Más allá del ejercicio físico o del ocio al aire libre, los autores sostienen que los espacios naturales pueden actuar como un elemento restaurador para la mente, ayudando a mejorar la relación con uno mismo y favoreciendo una mayor sensación de bienestar general.
