Una investigación liderada por el King's College de Londres ha observado que seguir una dieta baja en calorías durante periodos cortos de tiempo puede ayudar a reducir algunos de los marcadores inflamatorios asociados a esta patología. Los resultados, publicados en la revista científica Journal of Clinical Periodontology, ponen de relieve la importancia de combinar el control de la placa bacteriana con cambios en el estilo de vida para mejorar el manejo de la enfermedad periodontal.

Estudio científico

Según los investigadores, este es el primer trabajo que relaciona el ayuno o la restricción calórica temporal con una disminución de la inflamación vinculada específicamente a la salud de las encías. Hasta ahora, los beneficios antiinflamatorios del ayuno se habían estudiado principalmente en otros ámbitos de la salud. El estudio contó con la participación de 28 pacientes procedentes de diferentes hospitales de España. Los participantes fueron divididos en dos grupos, uno siguió una dieta restrictiva durante cinco días y el otro mantuvo sus hábitos alimentarios habituales. Las personas que realizaron la intervención dietética consumieron alrededor de 1.100 calorías durante los dos primeros días y redujeron la ingesta a 750 calorías en las tres jornadas siguientes. Posteriormente recuperaron de forma gradual una alimentación normal. Este proceso se repitió en tres ocasiones a lo largo de seis meses.

Al finalizar el seguimiento, los investigadores analizaron muestras de sangre y de líquido crevicular gingival, una sustancia presente entre el diente y la encía que desempeña un papel importante en la protección frente a microorganismos. Los resultados mostraron que quienes siguieron la dieta baja en calorías presentaban niveles inferiores de distintos marcadores inflamatorios tanto en sangre como en los tejidos gingivales. Entre ellos destacó una reducción de la proteína C reactiva, uno de los principales indicadores de inflamación en el organismo. Además, también se detectó una menor presencia de moléculas relacionadas con la inflamación directamente en las encías. Los autores del trabajo apuntan a varias posibles explicaciones para estos efectos. Una de ellas es la reducción del estrés oxidativo, un proceso asociado al daño celular y a la aparición de inflamación. También señalan que limitar el consumo de alimentos muy calóricos y ricos en carbohidratos refinados podría contribuir a disminuir esta respuesta inflamatoria.

Futuras investigaciones

Otra hipótesis es que la restricción calórica tenga un impacto positivo sobre el microbioma, es decir, el conjunto de microorganismos que habitan en el cuerpo y que desempeñan funciones clave para la salud. No obstante, los investigadores subrayan que será necesario realizar más estudios para confirmar esta relación. A raíz de estos resultados, los expertos consideran que determinadas estrategias dietéticas podrían convertirse en un complemento de los tratamientos convencionales para la periodontitis, que actualmente se basan en la limpieza profesional de las zonas afectadas y en el mantenimiento de una adecuada higiene bucodental.

Sin embargo, advierten de que este tipo de intervenciones no serían adecuadas para todos los pacientes. Personas con determinadas patologías, como la diabetes, podrían requerir recomendaciones específicas, por lo que cualquier aplicación futura debería adaptarse a cada perfil clínico. Los investigadores ya trabajan en nuevos estudios para confirmar estos hallazgos en grupos más amplios de población y analizar cómo trasladar los posibles beneficios de estas estrategias alimentarias a pacientes con mayor riesgo de desarrollar enfermedad periodontal.