El final de la temporada estival coincide para la mayoría con la vuelta al trabajo y la rutina y es, en muchos casos, el momento de lidiar con los excesos del verano. La dietista y nutricionista, Sarai Alonso, ha recomendado, en declaraciones a Europa Press fijarse objetivos claros para desarrollar hábitos alimentarios sanos a la vuelta de las vacaciones. Alonso ha sugerido observar qué cambios se han producido durante el verano en nuestra alimentación para organizarlos en orden de prioridades, que dependerán de la situación de cada uno.

A partir de estas prioridades hay que ir dando pasos para, progresivamente, acercarse a la meta que nos hayamos fijado. La nutricionista ha recomendado también no ser excesivamente ambiciosos a la hora de diseñar un menú saludable en esta vuelta a la rutina. "Vamos a lo más básico: vamos a tomar verduras, carne, pescado, lácteos y huevo", ha propuesto, "las ensaladas son un ejemplo perfecto y hay tantas ensaladas como queramos tomar y son una forma muy sencilla de ir combinando los alimentos". Algunos de los excesos que se han podido cometer durante el verano tienen que ver en muchos casos con el consumo de alcohol y de bebidas refrescantes, productos que representan un riesgo para nuestra salud.

Comida española
Comida española | iStock

"El alcohol es algo curioso porque no deja de ser una droga", ha ofrecido la nutricionista, "por lo tanto no debemos consumirlo, y si acaso se consume, que sea una cantidad muy moderada". Sobre las bebidas refrescantes, Alonso ha advertido que suelen ser ricas en azúcares, lo que puede generar picos de glucosa en el cuerpo que se pueden repetir con constancia si el consumo es frecuente.

La profesional de la nutrición ha aseverado que estos picos de glucosa pueden llevar a un fallo de la función del páncreas y por consiguiente a una diabetes. La dietista ha recomendado además no obcecarse con el número de comidas que se deben realizar al día ya que el número ideal de comidas depende de la persona. Como regla general, Alonso ha recomendado dejar pasar entre dos hora y media y tres entre comida y comida, a no ser que estemos tratando con un trastorno de la conducta alimentaria. La nutricionista ha enfatizado el carácter emocional del desafío que representa volver a un peso deseado después de los excesos del verano.

"Una vez que eso lo tengamos ya situado y se convierta en una base podemos hablar de alimentación", ha compartido, "comer bien lo sabemos hacer todos, lo que pasa es que ponerlo en práctica es lo que se convierte en parte más difícil y para la que tenemos que encontrar una motivación que sea real". En este sentido, ha advertido en contra de los productos dietéticos y las supuestas 'dietas milagro', de los que ha asegurado tajante que "no funcionan". Además alerta de los problemas de salud que pueden traer aparejados y de podemos encontrarnos frente a un caso de trastorno de la conducta alimentaria.

Fuente: Europa Press.