Pero investigadores de la Universidad de Tilburg acaban de descubrir algo que cuestiona completamente esa sabiduría convencional. Lo que realmente protege el cerebro de los abuelos no está en ningún libro de acertijos. Está en algo que millones de ellos ya están haciendo sin saber que están protegiendo su memoria.

Un estudio de siete años que analizó a casi 3.000 abuelos en Reino Unido ha revelado descubrimientos sorprendentes sobre qué actividad tiene el impacto más poderoso en el funcionamiento cognitivo. Y la conclusión es tan inesperada que podría cambiar completamente la forma en que pensamos sobre el envejecimiento y la prevención del deterioro cognitivo.

Esto es lo que la ciencia dice que realmente protege el cerebro

Investigadores de la Universidad de Tilburg (Países Bajos) se hicieron una pregunta simple pero importante: ¿podría el cuidado de los nietos beneficiar la salud cognitiva de los abuelos? La investigación se publica en la revista "Psychology and Aging". "Muchos abuelos cuidan regularmente a sus nietos, un cuidado que apoya a las familias y a la sociedad en general", comenta la investigadora principal, Flavia Chereches, de la Universidad de Tilburg (Países Bajos).

Sin embargo, una pregunta abierta es si el cuidado de los nietos también puede beneficiar a los propios abuelos. "En esta investigación, queríamos comprobar si el cuidado de los nietos podría beneficiar la salud de los abuelos, potencialmente ralentizando el deterioro cognitivo".

Para estudiar esto, Chereches y sus colaboradores examinaron datos de 2.887 abuelos (todos mayores de cincuenta años, con una media de sesenta y siete años) que participaron en el Estudio Longitudinal Inglés sobre el Envejecimiento. Los participantes respondieron preguntas de la encuesta y completaron pruebas cognitivas tres veces entre 2016 y 2022.

La encuesta preguntó si los participantes habían cuidado a un nieto en algún momento del último año. También incluyó preguntas detalladas sobre la frecuencia y el tipo de cuidado que brindaban, como cuidar a sus nietos durante la noche, cuidar a sus nietos enfermos, jugar o participar en actividades de ocio, ayudar con las tareas escolares, llevar a sus nietos a la escuela y a otras actividades, preparar comidas, etc.

En general, los investigadores descubrieron que los abuelos que cuidaban a los niños obtuvieron mejores resultados en pruebas de memoria y fluidez verbal que quienes no lo hacían, incluso después de ajustar por edad, salud y otros factores. Esto se mantuvo independientemente de la frecuencia y el tipo de cuidado que los abuelos proporcionaban. Los investigadores también descubrieron que las abuelas que brindaban cuidados experimentaron un menor deterioro en las pruebas cognitivas a lo largo del estudio, en comparación con las que no lo hicieron.

"Lo que más nos llamó la atención fue que ser abuelo cuidador parecía ser más importante para el funcionamiento cognitivo que la frecuencia con la que los abuelos cuidaban o lo qué hacían exactamente con sus nietos", manifiesta Chereches. "Se necesita más investigación para replicar estos descubrimientos; sin embargo, si existen beneficios asociados al cuidado de los abuelos, estos podrían no depender de la frecuencia con la que se cuida ni de las actividades específicas que se realizan con los nietos, sino más bien de la experiencia más amplia de participar en el cuidado".

Chereches agrega que también se debería seguir trabajando para explorar los efectos del contexto familiar y otras variables. "Brindar cuidados de manera voluntaria, dentro de un entorno familiar de apoyo, puede tener efectos diferentes para los abuelos, que brindarlos en un entorno más estresante donde se sienten sin apoyo o sienten que el cuidado no es voluntario o es una carga", concluye.