Aunque en términos generales cada vez hay menos fumadores, las personas se inician en el consumo de tabaco a edades cada vez más tempranas, mientras que el vapeo crece con rapidez, especialmente entre niños y jóvenes. Así lo revelan tres macroestudios centrados en el consumo de nicotina en Austria e Irlanda, presentados este martes en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea (ERS), celebrado en Barcelona.

Los resultados muestran que la adicción a la nicotina continúa siendo un problema de salud relevante, lo que ha llevado a los autores a reclamar políticas de salud pública específicas para disuadir a niños y jóvenes de consumir cualquier formato de este tipo de productos, ya sean cigarrillos electrónicos, tabaco tradicional, shisha o bolsitas de nicotina.

El caso austriaco: menos tabaco, pero más vapeo y más edad temprana

El primer estudio, presentado por Charmaine Helk-Lim, del Instituto Ludwig Boltzmann para la Salud Pulmonar y la Universidad Privada Sigmund Freud de Viena (Austria), se realizó con 15.056 participantes de entre 6 y 82 años, a quienes se preguntó sobre su consumo de productos de tabaco a lo largo de un periodo de doce años, entre 2012 y 2024. Los investigadores comprobaron que, durante ese tiempo, el tabaquismo se redujo del 24,2 % al 16,3 %. Sin embargo, el uso de productos de nicotina alternativos, como el vapeo, se disparó en el mismo periodo, pasando del 0 % al 17,2 %. Además, la proporción de personas que consumían más de un producto de tabaco o nicotina de forma simultánea —por ejemplo, fumar y vapear a la vez— pasó del 5,2 % al 18,3 %.

El estudio también constató que la edad media de inicio en el tabaquismo ha bajado de forma notable: de los 20 años entre las personas nacidas en la década de 1930 a alrededor de los 15 años entre quienes nacieron en la década de 2000. En paralelo, la proporción de menores de 18 años que fuman casi se duplicó, pasando del 2,6 % al 5 %.

Según Helk-Lim, la disminución del tabaquismo oculta un problema de nicotina más amplio. La investigadora advierte de que la epidemia no está remitiendo, sino que está cambiando de forma y afectando a niños cada vez más pequeños, una tendencia que considera global y no exclusiva de Austria. Esta situación, señala, puede generar la falsa impresión de que los jóvenes actuales están más a salvo de la nicotina que en el pasado, cuando en realidad muchos se exponen a ella a una edad más temprana y a través de productos distintos a los tradicionales.

La científica recomienda a las familias hablar con sus hijos sobre los productos de nicotina —incluyendo los cigarrillos electrónicos y el tabaco calentado, y no solo los cigarrillos convencionales— antes de que lleguen a la adolescencia, ya que en muchos casos el consumo comienza a los 15 o 16 años. Según explica, quienes empiezan a consumir tabaco a una edad temprana presentan un mayor riesgo de desarrollar una adicción a largo plazo.

Irlanda: el vapeo gana terreno entre los adolescentes

Otra de las investigaciones presentadas, dirigida por Joan Hanafin, del TobaccoFree Research Institute Ireland, analizó el tabaquismo y el vapeo entre 5.265 jóvenes irlandeses de entre 15 y 16 años, en tres momentos distintos: 2015, 2019 y 2024.

El estudio mostró que la proporción de jóvenes fumadores pasó del 13,9 % en 2015 al 11,7 % en 2024, después de haber alcanzado un máximo del 14,4 % en 2019. En cambio, la proporción de jóvenes que vapean aumentó del 10,1 % en 2015 al 15,7 % en 2024, tras llegar a un pico del 18,1 % en 2019.

Uno de los datos más llamativos del trabajo es que una proporción creciente de jóvenes afirmó haber empezado a vapear sin haber fumado cigarrillos previamente: este grupo pasó de representar el 50,2 % de los vapeadores en 2015 al 76,2 % en 2024, lo que sugiere que el vapeo se está consolidando como una vía de entrada al consumo de nicotina independiente del tabaco tradicional.

De la adolescencia a la edad adulta: un consumo que crece con los años

El tercer estudio, también del TobaccoFree Research Institute Ireland, siguió los hábitos de tabaco y vapeo de un grupo de 3.380 jóvenes a medida que crecían, desde los 13 hasta los 25 años.

El trabajo reveló que tanto el consumo de tabaco como el de vapeo aumentaron de forma generalizada desde la adolescencia hasta la edad adulta temprana. A los 25 años, el 38 % de los participantes utilizaba cigarrillos electrónicos de forma habitual, mientras que el 25 % fumaba tabaco de manera habitual. El análisis también mostró que las personas con menor probabilidad de ser fumadoras a los 25 años eran, precisamente, aquellas que nunca habían vapeado.

La necesidad de mirar más allá de cada producto por separado

El consumo de nicotina entre los jóvenes está transformándose con rapidez. Aunque el tabaquismo ha disminuido en algunos grupos de edad, los jóvenes recurren cada vez a una gama más amplia de productos con nicotina, lo que se traduce en un aumento general de su consumo. Según concluyen los investigadores, esta situación subraya la necesidad de vigilar el consumo total de nicotina, en lugar de centrar las políticas de control únicamente en productos individuales.