Así se recoge en un estudio de resumen anual del grupo de científicos World Weather Attribution (WWA). El estudio indica que este año seguirá siendo uno de los tres más calurosos jamás registrados. El promedio trienal también superará el umbral de 1,5 grados por primera vez.

El estudio indica que el cambio climático impulsó episodios meteorológicos extremos en todo el mundo, agravando las olas de calor, las sequías, las tormentas y los incendios forestales, y "llevando a millones de personas al límite de la adaptación", sobre todo de las comunidades más vulnerables.

El equipo de WWF examinó en profundidad 22 de los 157 episodios mencionados: tres en África, siete en América, cinco en Asia, seis en Europa y uno en Oceanía. De ellos, diecisiete se agravaron o aumentaron su probabilidad por el cambio climático y cinco arrojaron resultados no concluyentes por falta de datos meteorológicos o limitaciones de los modelos climáticos.

Más impactantes

Los científicos también revisaron seis episodios de calor anteriores y indican que el calor extremo se ha vuelto más frecuente e intenso desde la firma del Acuerdo de París, adoptado en 2015. En los últimos diez años, el calentamiento global ha aumentado 0,3 grados, pero algunas olas de calor se han vuelto casi diez veces más probables.

"Cada año, los riesgos del cambio climático se vuelven menos hipotéticos y más brutales", manifiesta Friederike Otto, profesora de Ciencias Climáticas en el Centro de Política Ambiental del Imperial College de Londres (Reino Unido).

Otto advierte: "Los responsables de la toma de decisiones deben afrontar la realidad de que su continua dependencia de los combustibles fósiles está costando vidas, miles de millones en pérdidas económicas y causando daños irreversibles a comunidades de todo el mundo".

Para mitigar estos impactos y reducir los riesgos futuros en 2026 y años posteriores, el estudio considera fundamental una "rápida transición" hacia el abandono de los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas).

Incendios y olas de calor

En cuanto a los incendios forestales, se analizaron cuatro en profundidad. Si bien los fuegos individuales pueden ser provocados por personas o causas naturales, como rayos, la probabilidad de incendios importantes, como los de Palisades y Los Ángeles (Estados Unidos) y España aumentó "significativamente" debido al cambio climático, según el estudio.

Las olas de calor fueron los episodios climáticos extremos más mortíferos de 2025. Si bien la mayoría de las muertes relacionadas con el calor siguen sin reportarse, un estudio estimó que 24.400 personas murieron este verano por olas de calor en Europa.

Además, los ciclones y tormentas tropicales también causaron algunos de los episodios más mortíferos de 2025. Uno de los peores ejemplos ocurrió recientemente, cuando varias tormentas simultáneas azotaron Asia y el sudeste asiático, causando la muerte de más de 1.700 personas y miles de millones en daños. Apenas unas semanas antes, el huracán Melissa dejó un rastro de destrucción en Jamaica.

Nueva era

Otro análisis del grupo de científicos Climate Central mostró que el cambio climático intensificó todos los huracanes del Atlántico de la temporada 2025 con una velocidad de al menos 14 km/h. Esto representa un aumento de un 10% en la intensidad, pero puede significar un incremento de hasta un 44% en los daños.

Muchas regiones, como África central, Australia occidental, Brasil central, Canadá y gran parte de Oriente Medio, han experimentado algunos de los años más secos registrados. Estas sequías extremas provocaron escasez de agua, pérdidas de cosechas y el empeoramiento de las condiciones de los incendios forestales.

"El año 2025 nos mostró que nos encontramos en una nueva era persistente de fenómenos meteorológicos extremos y peligrosos. Este año también hemos presenciado una caída en la inacción climática y la desfinanciación de importantes iniciativas de información climática", manifiesta Theodore Keeping, investigador del Imperial College de Londres (Reino Unido).

Keeping añade: "La evidencia de los graves y reales impactos del cambio climático es más clara que nunca, y resulta esencial que se tomen medidas para detener las emisiones de combustibles fósiles y ayudar a los más vulnerables del mundo a prepararse para los devastadores efectos de un clima cada vez más extremo".

"Al repasar los últimos doce meses, la evidencia es innegable: incendios forestales catastróficos, precipitaciones récord, temperaturas sin precedentes y huracanes y tifones devastadores. Todos estos fenómenos son señales de un entorno en rápida evolución", concluye Keeping.