Según los datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), Francia acumula 42.810 hectáreas quemadas, seguida por Italia, con 36.600 hectáreas, y Portugal, con 29.224 hectáreas. A continuación, figura Rumanía, con 11.957 hectáreas afectadas.
Otros países europeos
La situación contrasta con la de otros países europeos donde, pese a que los incendios forestales también forman parte de la temporada estival, las cifras son considerablemente inferiores. Grecia, por ejemplo, registra 2.037 hectáreas quemadas en lo que va de año, por debajo incluso de Croacia, con 3.318 hectáreas. En el norte del continente, los datos son aún más reducidos: Alemania suma 1.911 hectáreas y Polonia 1.458 hectáreas. La evolución de los incendios en España se ha acelerado especialmente durante las últimas semanas. La superficie forestal afectada se ha duplicado en apenas quince días, al pasar de 58.383 hectáreas el pasado 8 de julio a las 119.458 hectáreas actuales.
El incremento también supone una notable diferencia respecto al mismo periodo del año anterior. En la misma fecha de 2025, la superficie quemada en España ascendía a 35.270 hectáreas, muy por debajo de la registrada este año. Las dos últimas semanas han concentrado buena parte de los daños provocados por el fuego. Entre el 9 y el 15 de julio se quemaron 23.076 hectáreas, mientras que, durante la última semana analizada, del 16 de julio hasta hoy, la cifra provisional alcanza ya las 37.999 hectáreas, el dato semanal más elevado registrado en lo que va de 2026.
Gran incremento en menos de un año
La diferencia con el pasado año también resulta significativa en este periodo concreto. Entre el 9 y el 22 de julio de 2025 se habían quemado únicamente 10.300 hectáreas, frente al fuerte incremento registrado durante las mismas fechas este año.
Los datos recopilados por EFFIS reflejan así el fuerte impacto que están teniendo los incendios forestales en España durante esta campaña, situando al país como el más afectado de toda la Unión Europea en términos de superficie forestal arrasada por el fuego.
