El litoral mediterráneo español ha dado un paso significativo en la recuperación de sus ecosistemas marinos gracias al proyecto Acción Posidonia, que ha logrado replantar más de 10.000 ejemplares de posidonia oceánica en distintas zonas de Baleares, Cataluña, la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia. La iniciativa, integrada en el Programa Pleamar, ha repoblado un total de tres hectáreas de fondos marinos, según el informe de resultados presentado en Madrid por la Fundación Ecomar.

Una planta clave para el equilibrio del Mediterráneo

La posidonia oceánica es una planta marina endémica del Mediterráneo y uno de los pilares ecológicos de este mar. A pesar de estar amenazada por la pesca de arrastre, la contaminación y el impacto humano, desempeña un papel esencial en la conservación de los ecosistemas marinos. Sus praderas actúan como grandes sumideros de carbono azul, contribuyen a frenar la erosión de las playas, oxigenan el agua y sirven de refugio y zona de cría para más de mil especies animales y vegetales.

El coordinador del proyecto Acción Posidonia, Gastón Cedrone, ha señalado que el objetivo principal de la iniciativa es "recolectar y replantar esta especie a gran escala para recuperar praderas deterioradas", apostando por una restauración activa del litoral.

El papel del voluntariado en la restauración marina

Más de 200 voluntarios con formación avanzada en buceo han participado en el proyecto, colaborando tanto en la recolección de más de 18.000 semillas como en su posterior plantación en el fondo marino. Según explicó el presidente de la Federación Española de Actividades Subacuáticas (FEDAS), Eduardo Centelles, todos los participantes recibieron formación específica antes de intervenir, garantizando así un trabajo riguroso y respetuoso con el entorno.

La investigadora del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA), Inés Castejón, ha destacado que esta colaboración ha sido "muy poderosa", no solo por su valor educativo y de concienciación ambiental, sino también porque permite reducir costes en un tipo de intervención que resulta especialmente costosa.

Cuatro enclaves y casi 150 actividades

Las acciones de replantación se han desarrollado a través de cerca de 150 actividades en la Bahía de Pollensa, en Baleares; Tossa de Mar, en Gerona; Calpe, en Alicante; y Cartagena, en Murcia. Desde la organización subrayan que se trata del proyecto de replantación de posidonia más grande realizado hasta la fecha en el Mediterráneo. Además de la Fundación Ecomar y FEDAS, en la iniciativa han participado otras entidades como la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, junto con la colaboración de Redeia y la compañía LG.

Castejón ha aclarado que los ejemplares utilizados no han sido extraídos de praderas vivas, una práctica ilegal y éticamente cuestionable, sino que proceden de plantas arrancadas por temporales y encontradas a la deriva. Este enfoque evita dañar las poblaciones naturales y aprovecha material vegetal que, de otro modo, se perdería.

El proyecto también ha incorporado técnicas de cultivo in vitro, que permiten obtener varias plantas a partir de un solo ejemplar. Para la investigadora, esta línea de trabajo abre la puerta a una restauración "de mayor calidad y con menor impacto" sobre las praderas existentes.