La iniciativa está dirigida a estudiantes de centros UFI o centros en dificultad social y pretende contribuir tanto al desarrollo de competencias personales como la autoestima como al fortalecimiento de sus habilidades sociales.

Fabricación del propio instrumento

A lo largo de un curso escolar, los participantes se implican en la construcción de sus propios instrumentos, para lo que utilizan diferentes materiales procedentes del reciclaje. La propuesta permite a los jóvenes participar activamente en el proceso creativo, ya que tienen libertad para decidir qué instrumento quieren fabricar y cómo será su diseño. Entre los objetos que pueden emplear para dar forma a sus creaciones se encuentran cubos de pintura, macetas de plástico o bidones de agua, materiales que adquieren una nueva utilidad dentro de la actividad. De esta manera, el proyecto combina el trabajo manual y creativo con la experimentación y el acercamiento a diferentes disciplinas.

La iniciativa pretende que los alumnos no se limiten a conocer estos ámbitos de forma teórica, sino que puedan experimentar con la ciencia, el arte, la tecnología y la música mientras desarrollan su propia creatividad. El proceso de creación de los instrumentos ofrece además un espacio para que los participantes descubran nuevos intereses y exploren actividades diferentes. El proyecto se ha desarrollado ya en diferentes lugares, entre ellos Latinoamérica, donde la experiencia ha permitido a los participantes aproximarse a disciplinas como la música, el arte, la ciencia y la tecnología a través de la construcción y experimentación con sus propios instrumentos.

Desarrollo y competencias personales

Para este curso, Ciencia con Ritmo plantea como nuevo reto la construcción de una batería electrónica, manteniendo la música como uno de los principales elementos de la propuesta. Con esta actividad, el proyecto pretende utilizar la música como una herramienta de motivación y como una vía para despertar el interés de los jóvenes por nuevas actividades. La elección de este tipo de instrumento permite continuar con la filosofía de una iniciativa en la que los participantes tienen un papel activo en la creación. Los jóvenes no solo se acercan a la música, sino que participan en un proceso en el que pueden tomar decisiones sobre aquello que quieren construir y sobre su diseño, mientras entran en contacto con diferentes disciplinas.

Uno de los objetivos de Ciencia con Ritmo es precisamente favorecer un desarrollo que vaya más allá del aprendizaje relacionado con la ciencia o la tecnología. La propuesta busca trabajar también competencias personales y sociales, entre ellas la autoestima y las habilidades sociales, mediante una actividad compartida y creativa. En este sentido, Ana Martínez, coordinadora de actividades culturales de CaixaForum, ha destacado el potencial de la iniciativa para favorecer el desarrollo personal y social de los participantes y ha animado a los jóvenes a formar parte del proyecto. Así, Ciencia con Ritmo plantea un recorrido de un curso escolar en el que la construcción de instrumentos sirve como punto de encuentro entre distintas disciplinas y como herramienta para fomentar la creatividad, la experimentación y el descubrimiento de nuevos intereses entre los jóvenes.