La sostenibilidad se ha convertido en uno de los ejes de la fabricación de menaje cerámico. En este contexto, Costa Nova apuesta por la reutilización de materiales, la optimización de los recursos y la reducción del consumo energético durante sus procesos de producción.
Una cocción a 1.200 grados en un único paso
Así lo explica Roberto García, responsable comercial en España de Costa Nova, quien destaca el trabajo que la compañía desarrolla para aprovechar los recursos y reducir el desperdicio generado durante la fabricación de sus productos. Uno de los principales ejemplos se encuentra en el aprovechamiento de los residuos de gres. Según García, los restos que no se utilizan durante el proceso de fabricación son trasladados a una planta de tratamiento, donde se secan, se muelen y se procesan de nuevo para recuperar las materias primas. De este modo, estos materiales vuelven al ciclo productivo en lugar de convertirse en residuos. El sistema se extiende también al uso del agua dentro de las instalaciones. "Toda el agua que se utiliza dentro de la fábrica, primero se reutiliza siempre", explica García. Tras un primer proceso de filtrado, el agua vuelve a emplearse en diferentes tareas, como las labores de limpieza. Esta gestión permite reducir el desperdicio y optimizar el consumo de agua industrial.
La eficiencia energética es otro de los aspectos destacados por la compañía. Las piezas de gres se cuecen a aproximadamente 1.200 grados para conseguir la resistencia y las características necesarias tanto para el uso doméstico como profesional. En este proceso, García subraya una diferencia importante respecto a otros sistemas de fabricación, "Nuestros platos solo pasan una vez por el horno". Según explica, frente a procesos en los que algunas piezas requieren dos pasos por el horno para adquirir determinadas características, realizar una única cocción supone un ahorro energético. Los propios hornos también forman parte de las medidas destinadas a mejorar la eficiencia. El proceso de cocción genera una importante cantidad de calor que, en lugar de perderse en el exterior, puede ser aprovechado en otras fases de la producción.
Aprovechamiento del calor para el secado
Una vez que las piezas adquieren su forma mediante el prensado, necesitan pasar por un proceso de secado. Para reducir el consumo energético asociado a esta fase, la compañía aprovecha el calor excedente generado por los hornos y lo redirige hacia la zona de secado. "Lo encauzamos y lo enviamos a esta zona de secado, es decir, que el consumo a la zona de secado es cero", señala García. La medida permite aprovechar un recurso energético que, de otro modo, se perdería, integrándolo nuevamente en el proceso productivo. La compañía también trabaja actualmente en la incorporación de hidrógeno al sistema de calentamiento de los hornos, una línea de trabajo que, según García, representa un paso relevante para avanzar en la transformación de la industria cerámica.
También se pone el foco en las características del gres una vez finalizado el proceso de cocción. El material cerámico, tras ser sometido a altas temperaturas, se convierte en un material estable que no libera sustancias nocivas durante su uso en el hogar. La apuesta por la reutilización de los residuos, la depuración y reaprovechamiento del agua, el aprovechamiento del calor generado durante la fabricación y la búsqueda de nuevas alternativas energéticas forman parte de una estrategia orientada a reducir el desperdicio y mejorar la eficiencia de los procesos industriales. En este sentido, COSTA NOVA plantea la fabricación de menaje desde una perspectiva basada en el aprovechamiento de los recursos y en la reincorporación de materiales y energía al propio ciclo productivo.

