Algunos de los componentes electrónicos que montan nuestros coches eléctricos provienen de empresas radicadas en India y que no se fabrican bajo condiciones sociales y ambientales adecuadas. Así se desprende del trabajo realizado por un equipo internacional coordinado por la periodista e investigadora Brenda Chávez gracias a una beca del Journalism Fund Europe.

"Tenemos que pensar que los componentes electrónicos no sólo de los coches eléctricos, sino de otros muchos aparatos que utilizamos a diario, muchas veces se fabrican en unas condiciones muy baratas y ajustadas de calidad y lo más demoledor es que los impactos medioambientales siempre son sociales", asegura Brenda a Hazte Eco. La fabricación de estos componentes electrónicos contamina el agua que sustenta a millones de familias. "Muchos granjeros han tenido que abandonar sus cultivos, hay personas que han tenido que abandonar sus medios de subsistencia porque hay una contaminación muy llamativa que afecta a todo el entorno social".

La realidad es que la normativa europea no permite nada de eso, pero las cadenas de producción son muy complejas. "Los periodistas que hemos trabajado en esta investigación esperamos que la normativa se cumpla más y que sirvan para que las empresas testeen mejor a sus proveedores y sean mucho más certeros a la hora de elegirlos", sentencia Brenda.