Para Pablo, aquello que muchas personas consideran basura es, en realidad, una oportunidad para crear. Su filosofía se basa en reutilizar materiales encontrados o en desuso para fabricar lámparas originales, prolongando la vida útil de los objetos sin apenas invertir dinero.
Reutilizar
"Siempre es encontrar el segundo uso de las cosas y alargar su vida", explica. Asegura que disfruta del proceso creativo que supone imaginar una nueva función para cada pieza y reconoce que esa forma de entender los objetos le acompaña desde joven. "Me cuesta tirar las cosas porque siempre estoy pensando qué puedo crear con ellas", afirma. Su afición comenzó muy pronto. De hecho, recuerda que obtuvo sus primeros ingresos fabricando unas lámparas con lascas de pino recogidas en un pinar de Segovia. Aquellas piezas, elaboradas con la madera que queda tras preparar los árboles para su tala, se vendieron rápidamente en una tienda especializada en mobiliario de inspiración japonesa.
Entre todas sus creaciones, conserva con especial cariño una de las primeras lámparas que fabricó utilizando únicamente materiales que tenía en casa, un tablero de madera, unos listones y una cartulina doblada para formar la pantalla. Décadas después, sigue iluminando su vivienda. El proceso creativo, explica, comienza imaginando el resultado final.
Garantía de por vida
A partir de ahí busca los elementos adecuados para cada parte de la lámpara, un adoquín puede servir como base por su peso y estabilidad, un palo de escoba o una barra de cortina pueden convertirse en el mástil, una pata de mesa reutilizada permite unir las piezas, y una simple maceta, colocada boca abajo, pasa a desempeñar la función de pantalla. En otras ocasiones, recurre a materiales como las lamas de somier de madera de haya para construir brazos o soportes que permitan crear lámparas de mayor tamaño.
Además de fabricar sus piezas, Pablo ofrece a sus clientes una garantía de por vida. "Si se rompe cualquier cosa, será irreparable", comenta, convencido de que sus creaciones están hechas para durar y ser reparadas cuando sea necesario. El artesano reconoce, no obstante, que vivir exclusivamente de la artesanía sigue siendo complicado. Aun así, defiende la importancia de perseverar y seguir apostando por este tipo de proyectos creativos. "Es difícil vivir de la artesanía, pero hay que intentarlo y estar ahí", concluye.

