El Parlamento francés ha aprobado de forma definitiva la proposición de ley orientada a la protección de los menores en plataformas digitales. Esto convierte al país en el primero de Europa en establecer un veto general de estas características.

La norma obtuvo un respaldo mayoritario en ambas cámaras legislativas: el Senado aprobó el texto con 243 votos a favor, mientras que la Asamblea Nacional lo avaló con 279 apoyos. Ahora solo falta la revisión obligatoria por parte del Consejo Constitucional antes de su promulgación y entrada en vigor en el marco real.

Cómo es la ley y a qué plataformas afecta

La nueva regulación prohíbe a los menores de 15 años la apertura y uso de cuentas en redes sociales y plataformas de entretenimiento digital como TikTok, Instagram, Snapchat o YouTube. La normativa excluye a las enciclopedias en línea de acceso público como Wikipedia y herramientas digitales de uso habitual en los centros escolares, como las aulas virtuales Moodle.

La responsabilidad de implementar los mecanismos de verificación de edad recae directamente sobre las grandes tecnológicas, ya que el Estado no les impone un sistema técnico concreto para hacerlo. El calendario del Gobierno francés prevé la entrada en vigor de la medida el 1 de septiembre de 2026 para los nuevos perfiles virtuales. Las cuentas creadas con anterioridad dispondrán de un periodo de transición de cuatro meses para adaptarse a la normativa, con el 1 de enero de 2027 como límite fijado. A esta regulación se suma la prohibición absoluta del uso de los teléfonos móviles en los institutos de educación secundaria.

La regulación digital en el resto de Europa

En el marco de la Unión Europea, se recomendó de forma inicial impedir el uso autónomo de las redes antes de los 13 años, pero organizaciones como UNICEF reclaman que la medida resulta insuficiente. Es por eso que se están impulsando normativas estatales con restricciones más severas y herramientas complementarias.

De hecho, el movimiento regulatorio francés coincide con planes similares en otros países. En el Reino Unido, por ejemplo, el Gobierno laborista tramita una propuesta legal para vetar el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, además de plantear un toque de queda voluntario para que los adolescentes no estén tan expuestos a algoritmos adictivos por las noches.

España también impulsa una ley integral para restringir el acceso a estas plataformas a los menores de 16 años a través de sistemas eficaces de verificación de edad. Incluso Noruega formalizó un proyecto legal para establecer el veto en los 16 años a partir del 2027, además de anunciar la retirada de la inteligencia artificial generativa en los primeros cursos escolares y proponer una legislación paralela para financiar el retorno a los libros de texto en papel.