El riesgo aumenta especialmente en personas que llevan tiempo sin entrenar o que parten de un estilo de vida sedentario. En la plataforma abundan los vídeos que prometen abdominales marcados en diez minutos, desafíos de sentadillas durante un mes o sesiones de alta intensidad sin apenas pausas. Acumulan millones de visualizaciones y se presentan como atajos hacia resultados rápidos. Pero, como recuerda Moreno, "no todos los cuerpos responden del mismo modo ante un mismo estímulo, y seguir programas estandarizados sin una valoración profesional puede aumentar el riesgo de lesiones y afectar al bienestar emocional".
No son personalizados
El experto subraya que muchos de estos contenidos están diseñados para captar la atención en segundos, no para adaptarse a la edad, el nivel físico o posibles patologías de quien los imita. "Lo que para una persona entrenada puede resultar asumible, para otra puede suponer un riesgo claro de lesión", señala el entrenador de Blua. Por eso insiste en que, antes de lanzarse a cualquier reto viral, es imprescindible realizar una valoración profesional, ya sea presencial o mediante videoconsulta, para ajustar la intensidad, la frecuencia y el tipo de ejercicios a las necesidades reales de cada persona.
Moreno recuerda también que quienes ya conviven con problemas articulares, antecedentes de hernias discales u otras patologías pueden ver agravados sus síntomas si realizan movimientos contraindicados sin supervisión. En estos casos, un entrenamiento inapropiado no solo no ayuda, puede empeorar la situación. El impacto de los entrenamientos virales no solo se nota en el cuerpo, también puede alterar la relación emocional con el ejercicio. La exposición constante a estándares físicos irreales en redes sociales termina distorsionando la percepción del propio cuerpo y alimentando la ansiedad. Cuando el deporte se convierte en una carrera hacia una estética imposible, se pierde su propósito esencial, cuidar la salud, recuerdan los especialistas.
Consecuencias
A esto se suma otro problema, repetir movimientos sin una técnica adecuada. La ejecución incorrecta, mantenida durante días o semanas, puede generar estrés en las articulaciones y desembocar en dolor persistente. Las molestias suelen aparecer en zonas especialmente sensibles, como las rodillas, hombros o zona lumbar, cuando se realizan ejercicios para los que el cuerpo aún no está preparado.
En este punto, el traumatólogo Juan Sebastián Ruiz Pérez, del Hospital Sanitas Virgen del Mar, advierte del aumento de lesiones asociadas a estos retos virales. "En consulta vemos con más frecuencia lesiones vinculadas a retos virales en personas que comienzan a entrenar con cargas o saltos sin una preparación progresiva", explica. Según el especialista, es habitual atender inflamaciones de rodilla tras encadenar días de sentadillas o saltos, así como esguinces de tobillo provocados por una mala técnica en los apoyos. Cuando no existe una adaptación progresiva, las articulaciones soportan más carga de la que deberían y el riesgo de lesión se dispara.
